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	<title>Simple living, high thinking &#187; General</title>
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	<description>Investigación y opinión acerca de Vedanta, filosofía y yoga</description>
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		<title>El yoga y la dimensión moral</title>
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		<pubDate>Sun, 15 Jan 2012 21:33:38 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Oscar Montero</dc:creator>
				<category><![CDATA[General]]></category>
		<category><![CDATA[etica]]></category>
		<category><![CDATA[moral]]></category>

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		<description><![CDATA[ Los adeptos al yoga saben que la práctica de a̅sana y pra̅na̅ya̅ma (posturas y control de la respiración) equilibra el cuerpo y la mente a través de la disciplina física y mental. Sin embargo, es menos conocido, entre el público general, que la práctica de yoga cultive la virtud y genere una disposición moral justa. [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://oscarmontero.com/wp-content/uploads/2012/01/bestia21.jpg"><img class="aligncenter size-full wp-image-783" title="bestia2" src="http://oscarmontero.com/wp-content/uploads/2012/01/bestia21.jpg" alt="" width="235" height="350" /></a><a href="http://oscarmontero.com/wp-content/uploads/2012/01/bestia2.jpg"><br />
</a> Los adeptos al yoga saben que la práctica de <em>a̅sana </em>y <em>pra</em><em>̅</em><em>na</em><em>̅</em><em>ya</em><em>̅</em><em>ma</em> (posturas y control de la respiración) equilibra el cuerpo y la mente a través de la disciplina física y mental. Sin embargo, es menos conocido, entre el público general, que la práctica de yoga cultive la virtud y genere una disposición moral justa. Para el neófito, lo increíble del asunto radica en entender como una disciplina física y sin connotaciones doctrinales puede mejorar la vida moral. Incluso cómo es posible que el yoga sea ventana para traernos nuevas comprensiones de la religión, la filosofía o  la espiritualidad.</p>
<p>Sería razonable preguntarse inicialmente cuál es la relación entre el cuerpo y la mente y cómo se afectan entre sí. Y cuál es la relación entre el equilibrio físico-mental y la moral. Sabemos por la práctica de yoga o incluso por la práctica de cualquier ejercicio físico el bienestar que se genera en el cuerpo y la mente, y cómo  repercute de forma visible en la predisposición armoniosa para pensar y actuar. Si existe una mejora en la actitud que deriva de una mayor coordinación del cuerpo y la mente, no será muy desviado inferir como puede mejorar la toma de decisiones sobre las acciones son justas o injustas. Sobre la moralidad.</p>
<p>En la práctica más superficial del yoga usamos el cuerpo físico  como soporte tangible donde adiestrar y disciplinar los órganos de acción y percepción así como  para afianzar la concentración de la mente. Y la base para este anclaje mental reside en una técnica muy rigurosa. Y reitero el énfasis en las palabras “técnica rigurosa” porque muchas personas creen que el yoga son movimientos sencillos de relajación y estiramientos pasivos. Muchas personas creen que el yoga es practicado la tercera edad ó incluso es popular que se relacione con una especie de gimnasia ligera. Nada más lejos de lo realidad. La técnica del yoga, especialmente del yoga Iyengar, es más extensa y detallada que, por ejemplo, el ballet clásico ó la esgrima. Y obviamente el yoga no busca el &#8220;performance&#8221; o ganar una medalla. El rigor está en la disciplina mental y en el metido para cultivar la consciencia. <span id="more-776"></span></p>
<p>La disciplina de yoga nos conduce hacia una progresiva atención y concentración de la mente, desde lo concreto hasta lo sutil. El esfuerzo continuado en mantener la concentración y percepción de los puntos de atención involucra vivir en el momento presente observando los movimientos de la mente. Esta objetivación de la mente se traduce en mayor objetividad. La práctica de las posturas de yoga supone lidiar con temores, ansiedades y todo tipo de de situaciones psicológicas donde la fuerza de voluntad junto con la inteligencia han de vencer y conquistar la indisciplina de los sentidos y de la mente “mal criada”.</p>
<p>El esfuerzo, la disciplina y la austeridad traen objetividad. Suponen moderación. Y la objetividad y la moderación trae ecuanimidad. La ecuanimidad es la base para afrontar las decisiones desde la realidad y no desde proyecciones cargadas de subjetividad personal. Si hay subjetividad no tratamos con las situaciones y  personas de una manera objetiva y realista. Queremos realidad y realidad implica objetividad. Y para minimizar la subjetividad es necesario ser realista.  Objetividad y realidad van de la mano. Para ser objetivo es necesario usar el discernimiento y el discernimiento es una capacidad de la inteligencia y la razón. La razón es lo que diferencia al ser humano de un animal.</p>
<p>¿Y Qué tiene que ver la objetividad y la racionalidad con la moralidad? La objetividad es necesaria para actuar en base a lo apropiado en cada situación.  Lo apropiado en cada situación es lo correcto. Y lo correcto depende de lo que se espera que hagamos según nuestros deberes. Si nos dejamos llevar por nuestras fantasías o conveniencias haciendo caso omiso a nuestros deberes, no hay entonces una actuación moral, una actuación justa. Y sin acción justa no hay moral. Y si no hay moral, se pierde la dignidad y el hombre ser convierte en una bestia.</p>
<p>La concentración y meditación que implica la disciplina del yoga tiene un impacto de purificación tal en la psique de la persona que la acción moral brota preñada de pureza e integridad. Y esta actuación mediante el refinamiento de la concentración y transformación de la mente es lo que es distintivo del yoga, al menos,  de la parte experiencial del yoga.  A diferencia de otras vías como la filosofía o la religión, en yoga no sería necesario abrir ni un solo libro, ni escuchar un sermón,  ni llevar a cabo ritos ó tener fe en un Dios personal.</p>
<p>Por eso, los que tienen dificultad para superar las barreras de la fe religiosa o no se sienten atraídos por la contemplación filosófica, encuentran en el yoga una vía que les aporta sentido a sus vidas tanto en la parte de bienestar mental como en el aspecto moral. Esto es lo sorprendente del caso: que funciona de igual manera para un ateo, un agnóstico o un religioso convencido.</p>
<br /><div style='text-align: right;'><a style='display:none' href='.' onClick='CleanPrint(); return false' class='button' title='Print page'><img src='http://cache-02.cleanprint.net/media/pfviewer/images/CleanPrintBtn_white.png' /></a><a style='display:none' href='.' onClick='CleanPDF(); return false' class='button' title='PDF page'><img src='http://cache-02.cleanprint.net/media/pfviewer/images/PdfBtn_white.png' /></a><a style='display:none' href='.' onClick='CleanEmail(); return false' class='button' title='Email page'><img src='http://cache-02.cleanprint.net/media/pfviewer/images/EmailBtn_white.png' /></a></div><p><a class="a2a_button_twitter" href="http://www.addtoany.com/add_to/twitter?linkurl=http%3A%2F%2Foscarmontero.com%2Fel-yoga-y-la-dimension-moral%2F&amp;linkname=El%20yoga%20y%20la%20dimensi%C3%B3n%20moral" title="Twitter" rel="nofollow" target="_blank"><img src="http://oscarmontero.com/wp-content/plugins/add-to-any/icons/twitter.png" width="16" height="16" alt="Twitter"/></a><a class="a2a_button_facebook" href="http://www.addtoany.com/add_to/facebook?linkurl=http%3A%2F%2Foscarmontero.com%2Fel-yoga-y-la-dimension-moral%2F&amp;linkname=El%20yoga%20y%20la%20dimensi%C3%B3n%20moral" title="Facebook" rel="nofollow" target="_blank"><img src="http://oscarmontero.com/wp-content/plugins/add-to-any/icons/facebook.png" width="16" height="16" alt="Facebook"/></a><!--[if IE]><iframe frameborder="0" allowTransparency="true" class="addtoany_special_service twitter_tweet" src="http://platform.twitter.com/widgets/tweet_button.html?url=http%3A%2F%2Foscarmontero.com%2Fel-yoga-y-la-dimension-moral%2F&amp;counturl=http%3A%2F%2Foscarmontero.com%2Fel-yoga-y-la-dimension-moral%2F&amp;count=none&amp;text=El%20yoga%20y%20la%20dimensi%C3%B3n%20moral" scrolling="no" style="border:none;overflow:hidden;width:55px;height:20px"></iframe><![endif]--><!--[if !IE]><!--><iframe class="addtoany_special_service twitter_tweet" src="http://platform.twitter.com/widgets/tweet_button.html?url=http%3A%2F%2Foscarmontero.com%2Fel-yoga-y-la-dimension-moral%2F&amp;counturl=http%3A%2F%2Foscarmontero.com%2Fel-yoga-y-la-dimension-moral%2F&amp;count=none&amp;text=El%20yoga%20y%20la%20dimensi%C3%B3n%20moral" scrolling="no" style="border:none;overflow:hidden;width:55px;height:20px"></iframe><!--<![endif]--><a class="a2a_dd a2a_target addtoany_share_save" href="http://www.addtoany.com/share_save#url=http%3A%2F%2Foscarmontero.com%2Fel-yoga-y-la-dimension-moral%2F&amp;title=El%20yoga%20y%20la%20dimensi%C3%B3n%20moral" id="wpa2a_2">Compártelo/Bookmark</a></p>]]></content:encoded>
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		<title>Argumentos sobre la supremacía de la vida contemplativa</title>
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		<pubDate>Mon, 02 Jan 2012 12:43:28 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Oscar Montero</dc:creator>
				<category><![CDATA[General]]></category>
		<category><![CDATA[Ética a Nicomáquea]]></category>
		<category><![CDATA[vida contemplativa]]></category>

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		<description><![CDATA[Capítulo X, 1178a, 9. Ética a Nicomáquea. (Aristóteles) Argumentos sobre la supremacía de la vida contemplativa La vida de acuerdo con la otra especie de virtud es feliz de una manera secundaria, ya que las actividades conforme a esta virtud son humanas. En efecto, la justicia, la valentía y las demás virtudes las practicamos recíprocamente [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://oscarmontero.com/wp-content/uploads/2011/12/vida-contemplativa.jpg"><img class="aligncenter size-full wp-image-767" title="vida-contemplativa" src="http://oscarmontero.com/wp-content/uploads/2011/12/vida-contemplativa.jpg" alt="" width="400" height="300" /></a></p>
<p><em>Capítulo X, 1178a, 9. Ética a Nicomáquea. (Aristóteles)</em></p>
<p><strong>Argumentos sobre la supremacía de la vida contemplativa</strong></p>
<p><span style="text-decoration: underline;">La vida de acuerdo con la otra especie de virtud es feliz de una manera secundaria, ya que las actividades conforme a esta virtud son humanas</span>. En efecto, la justicia, la valentía y las demás virtudes las practicamos recíprocamente en los contratos, servicios y acciones d todas clases, observando en cada caso lo que conviene con respecto a nuestras pasiones. Y es evidente que todas esas cosas son humanas. Algunas de ellas parece que incluso proceden del cuerpo, <span style="text-decoration: underline;">y la virtud ética está de muchas maneras asociada íntimamente con las pasiones</span>. También la prudencia está única a la virtud ética, y ésta a la prudencia, si, en verdad, los principios de la prudencia están de acuerdo con las virtudes éticas, y la rectitud de la virtud ética con la prudencia. Puesto que estas virtudes éticas están también unidas a las pasiones, estarán asimismo, en relación con el compuesto humano, y las virtudes de este compuesto son humanas; y, así, la vida y la felicidad de acuerdo con estas virtudes serán también humanas.</p>
<p><span style="text-decoration: underline;">La virtud de la mente, por otra parte, está separada</span>, y baste con lo dicho a propósito de esto, ya que una detallada investigación iría más allá de nuestro propósito. <span style="text-decoration: underline;">Parecería, con todo, que esta virtud requiriese recursos externos sólo en pequeña medida o menos que la virtud ética</span>. Concedamos que ambas virtudes requieran por igual las cosas necesarias, aun cuando el político se afane más por las cosas del cuerpo y otras tales cosas (pues poco difieren estas cosas); pero hay mucha diferencia en lo que atañe a las actividades.<span id="more-766"></span></p>
<p>En efecto, el hombre liberal necesita riqueza para ejercer su liberalidad, y el justo para poder corresponder a los servicios (porque los deseos no son visibles y aun los injustos fingen querer obrar justamente), y el valiente necesita fuerza, si es que ha de realizar alguna acción de acuerdo con la virtud, y el hombre moderado necesita los medios, ¿pues cómo podrá manifestar que lo es o que es diferente de los otros?</p>
<p><span style="text-decoration: underline;">Se discute si lo más importante de la virtud es la elección o las acciones, ya que la virtud depende de ambas.</span> <span style="text-decoration: underline;">Ciertamente, la perfección de la virtud radica en ambas, y para las acciones se necesitan muchas cosas, y cuanto más grandes y más hermosas sean más se requieren. Pero, el hombre contemplativo no tiene necesidad de nada de ello, al menos para su actividad</span>, y se podría decir que incluso estas cosas son un obstáculo para la contemplación; pero en cuanto que es hombre y vive con muchos otros, elige actuar de acuerdo con la virtud, y por consiguiente necesitará de tales cosas para vivir como hombre.</p>
<p>Que la felicidad perfecta es una actividad contemplativa será evidente también por lo siguiente. Consideramos que los dioses son en grado sumo bienaventurados y felices, pero ¿qué género de acciones hemos de atribuirles? ¿Acaso las acciones justas? ¿No parecerá ridículo ver a los dioses haciendo contratos, devolviendo depósitos y otras cosas semejantes? ¿O deben ser contemplados afrontando peligros, arriesgando su vida para algo noble? ¿O acciones generosas? Pero, ¿a quién darán? Sería absurdo que también ellos tuvieran dinero o algo semejante. Y ¿cuáles serían sus acciones moderadas? ¿No será esto una alabanza vulgar, puesto que los dioses no tienen deseos malos? <span style="text-decoration: underline;">Aunque recurriéramos a todas estas virtudes, todas las alabanzas relativas a las acciones nos parecerían pequeñas e indignas de los dioses. </span></p>
<p>Sin embargo, todos creemos que los dioses viven y que ejercen alguna actividad, no que duermen, como Endimión. Pues bien, si a un ser vivo se le quita la acción y, aún más, la producción, ¿qué le queda, sino la contemplación? <span style="text-decoration: underline;">De suerte que la actividad divina que sobrepasa a todas las actividades en beatitud, será contemplativa, y, en consecuencia, la actividad humana que está más íntimamente unida a esta actividad, será la más feliz. </span>Una señal de ello es también el hecho de que los demás animales no participan de la felicidad por estar del todo privados de tal actividad. Pues, <span style="text-decoration: underline;">mientras toda la vida de los dioses es feliz, la de los hombres lo es en cuanto que existe una cierta semejanza con la actividad divina; pero ninguno de los demás seres vivos es feliz, porque no participan, en modo alguno, de la contemplación. Por consiguiente, hasta donde se extiende la contemplación, también la felicidad, y aquellos que pueden contemplar más son también más felices no por accidente, sino en virtud de la contemplación. Pues ésta es por naturaleza honorable. De suerte que la felicidad será una especie de contemplación. </span></p>
<p>Sin embargo, siendo humano, el hombre contemplativo necesitará del bienestar externo, ya que nuestra naturaleza no se basta a sí misma para la contemplación, sino que necesita de la salud corporal, del alimento y de los demás cuidados. Por cierto, no debemos pensar que el hombre para ser feliz necesitará de muchos y grandes bienes externos, sino puede ser bienaventurado sin ellos, pues la autarquía y la acción no dependen de una superabundancia de estos bienes, y sin dominar el mar y la tierra se pueden hacer acciones nobles, ya que uno puede actuar de acuerdo con la virtud aun con recursos moderados. Esto puede verse claramente por el hecho de que los particulares, no menos que los poderosos, pueden realizar acciones honrosas, y aún más; así es bastante, si uno dispone de tales recursos, <span style="text-decoration: underline;">ya que la vida feliz será la del que actúe de acuerdo con la virtud</span>. Quizá, también Solón se expresaba bien cuando decía que, a su juicio, el hombre feliz era aquel que, provisto moderadamente de bienes exteriores, hubiera realizado las más nobles acciones y hubiera vivido una vida moderada, pues es posible practicar lo que se debe con bienes moderados. También parece que Anaxágoras no atribuiría al hombre feliz ni riqueza ni poder, al decir que no le extrañaría que el hombre feliz pareciera un extravagante al vulgo, pues éste juzga por los signos externos, que son los únicos que percibe. Las opiniones de los sabios, entonces, parecen estar en armonía con nuestros argumentos. <span style="text-decoration: underline;">Pero, mientras estas opiniones merecen crédito, la verdad es que, en los asuntos prácticos, se juzga por los hechos y por la vida, ya que éstos son lo principal. Así debemos examinar lo dicho refiriéndolo a los hechos y a la vida, y aceptarlo, si armoniza con los hechos, pero considerándolo como simple teoría, si choca con ellos. </span></p>
<p><span style="text-decoration: underline;">Además, el que procede en sus actividades d acuerdo con su intelecto y lo cultiva, parece ser el mejor dispuesto y el más querido de los dioses</span>. En efecto<span style="text-decoration: underline;">, si los dioses tienen algún cuidado de las cosas humanas, como se cree, será también razonable que se complazcan en lo mejor y más afín a ellos (y esto sería el intelecto), y que recompensen a los que más lo aman y honran, como si ellos se preocuparan de sus amigos y actuaran recta y noblemente</span>. <span style="text-decoration: underline;">Es manifiesto que todas estas actividades pertenecen al hombre sabio principalmente; y, así, será el más amado de los dioses y es verosímil que sea también el más feliz. De modo que, considerado de este modo, el sabio será el más feliz de todos los hombres. </span></p>
<p>&nbsp;</p>
<br /><div style='text-align: right;'><a style='display:none' href='.' onClick='CleanPrint(); return false' class='button' title='Print page'><img src='http://cache-02.cleanprint.net/media/pfviewer/images/CleanPrintBtn_white.png' /></a><a style='display:none' href='.' onClick='CleanPDF(); return false' class='button' title='PDF page'><img src='http://cache-02.cleanprint.net/media/pfviewer/images/PdfBtn_white.png' /></a><a style='display:none' href='.' onClick='CleanEmail(); return false' class='button' title='Email page'><img src='http://cache-02.cleanprint.net/media/pfviewer/images/EmailBtn_white.png' /></a></div><p><a class="a2a_button_twitter" href="http://www.addtoany.com/add_to/twitter?linkurl=http%3A%2F%2Foscarmontero.com%2Fargumentos-sobre-la-supremacia-de-la-vida-contemplativa%2F&amp;linkname=Argumentos%20sobre%20la%20supremac%C3%ADa%20de%20la%20vida%20contemplativa" title="Twitter" rel="nofollow" target="_blank"><img src="http://oscarmontero.com/wp-content/plugins/add-to-any/icons/twitter.png" width="16" height="16" alt="Twitter"/></a><a class="a2a_button_facebook" href="http://www.addtoany.com/add_to/facebook?linkurl=http%3A%2F%2Foscarmontero.com%2Fargumentos-sobre-la-supremacia-de-la-vida-contemplativa%2F&amp;linkname=Argumentos%20sobre%20la%20supremac%C3%ADa%20de%20la%20vida%20contemplativa" title="Facebook" rel="nofollow" target="_blank"><img src="http://oscarmontero.com/wp-content/plugins/add-to-any/icons/facebook.png" width="16" height="16" alt="Facebook"/></a><!--[if IE]><iframe frameborder="0" allowTransparency="true" class="addtoany_special_service twitter_tweet" src="http://platform.twitter.com/widgets/tweet_button.html?url=http%3A%2F%2Foscarmontero.com%2Fargumentos-sobre-la-supremacia-de-la-vida-contemplativa%2F&amp;counturl=http%3A%2F%2Foscarmontero.com%2Fargumentos-sobre-la-supremacia-de-la-vida-contemplativa%2F&amp;count=none&amp;text=Argumentos%20sobre%20la%20supremac%C3%ADa%20de%20la%20vida%20contemplativa" scrolling="no" style="border:none;overflow:hidden;width:55px;height:20px"></iframe><![endif]--><!--[if !IE]><!--><iframe class="addtoany_special_service twitter_tweet" src="http://platform.twitter.com/widgets/tweet_button.html?url=http%3A%2F%2Foscarmontero.com%2Fargumentos-sobre-la-supremacia-de-la-vida-contemplativa%2F&amp;counturl=http%3A%2F%2Foscarmontero.com%2Fargumentos-sobre-la-supremacia-de-la-vida-contemplativa%2F&amp;count=none&amp;text=Argumentos%20sobre%20la%20supremac%C3%ADa%20de%20la%20vida%20contemplativa" scrolling="no" style="border:none;overflow:hidden;width:55px;height:20px"></iframe><!--<![endif]--><a class="a2a_dd a2a_target addtoany_share_save" href="http://www.addtoany.com/share_save#url=http%3A%2F%2Foscarmontero.com%2Fargumentos-sobre-la-supremacia-de-la-vida-contemplativa%2F&amp;title=Argumentos%20sobre%20la%20supremac%C3%ADa%20de%20la%20vida%20contemplativa" id="wpa2a_4">Compártelo/Bookmark</a></p>]]></content:encoded>
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		<title>tres modos de vida: voluptuosa, política y contemplativa (II)</title>
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		<pubDate>Sun, 25 Dec 2011 17:30:04 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Oscar Montero</dc:creator>
				<category><![CDATA[General]]></category>
		<category><![CDATA[aristoteles]]></category>
		<category><![CDATA[etica nicomaquea]]></category>

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		<description><![CDATA[Descargar artículo en PDF. Capítulo X, 1176a, 30. Ética a Nicomáquea. (Aristóteles) Contenido de la felicidad. Después de haber tratado acerca de las virtudes, la amistad y los placeres, nos resta una discusión sumaria en torno a la felicidad, puesto que la colocamos como fin de todo lo humano  […] La felicidad ha de ser considerada, [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://oscarmontero.com/wp-content/uploads/2011/12/Engravings-of-Greek-Philosopher-Aristotle.jpg"><img class="aligncenter size-full wp-image-758" title="Engravings-of-Greek-Philosopher-Aristotle" src="http://oscarmontero.com/wp-content/uploads/2011/12/Engravings-of-Greek-Philosopher-Aristotle.jpg" alt="" width="400" height="266" /></a><br />
<a href="http://oscarmontero.com/articulos/pdfs/tres-modos-de-vida-parteII.pdf" target="_blank"> Descargar artículo en PDF.</a></p>
<p><em>Capítulo X, 1176a, 30. Ética a Nicomáquea. (Aristóteles)</em></p>
<p><strong>Contenido de la felicidad. </strong></p>
<p>Después de haber tratado acerca de las virtudes, la amistad y los placeres, nos resta una discusión sumaria en torno a la felicidad, puesto que la colocamos como fin de todo lo humano  […]</p>
<p>La felicidad ha de ser considerada, más bien, como hemos dicho antes, y si, de las actividades, unas son necesarias y se escogen por causa de otras, mientras que otras se escogen por sí mismas, es evidente que la felicidad se ha de colocar entre las cosas por sí mismas deseables y no por causa de otra cosa, porque la felicidad no necesita de nada, sino que se basta a sí  misma, y las actividades que se escogen por sí mismas son aquellas de las cuales no se buscan nada fuera de la misma actividad. Tales parecen ser las acciones de acuerdo con la virtud. Pues el hacer lo que es noble y bueno es algo deseado por sí mismo. Asimismo, las diversiones que son agradables, ya que no se buscan por otra causa de otra cosa; pues los hombres son perjudicados más que beneficiados por ellas, al descuidar sus cuerpos y sus bienes. Sin embargo, la mayor parte de los que son considerados felices recurren a tales pasatiempos y esta es la razón por la que los hombres ingeniosos son muy favorecidos por los tiranos, porque ofrecen los placeres que los tiranos desean y, por eso, tienen necesidad de ellos. Así, estos pasatiempos parecen contribuir a la felicidad, porque es en ellos donde los hombres de poder pasan sus ocios. Pero, quizá, la aparente felicidad de tales hombres no es señal de que sean realmente felices.<span id="more-756"></span></p>
<p>En efecto, ni la virtud ni el entendimiento, de los que proceden las buenas actividades radican en el poder, y el hecho de que tales hombres, por no haber buscado un placer puro y libre, recurran a los placeres del cuerpo no es razón para considerarlos preferibles, pues también los niños creen lo que ellos estiman es lo mejor […]</p>
<p>La actividad más preferible para el hombre será, entonces, la que esté de acuerdo con su propio modo de ser, y para el hombre bueno será la actividad de acuerdo con la virtud. Por tanto, la felicidad no está en la diversión, pues sería absurdo que el fin del hombre fuera la diversión y que el hombre se afanar y padeciera toda la vida por causa de la diversión. Pues todas las cosas, por así decir, las elegimos por causa de otra, excepto la felicidad, ya que ella misma es el fin. Ocuparse por causa de la diversión parece necio y muy pueril; en cambio, divertirse para afanarse después, parece, como dice Anacarsis, estar bien; porque la diversión es como un descanso, y como los hombres no pueden estar trabajando continuamente, necesitan descanso. El descanso, por tanto, no es un fin, porque tiene lugar por causa de la actividad.</p>
<p>La vida feliz, por otra parte, se considera que es la vida conforma a la virtud, y esta vida tiene lugar en el esfuerzo, no en la diversión. Y decimos que son mejores las cosas serias que las que provocan risa y son divertidas, y más seria la actividad de la parte mejor del hombre y del mejor hombre, y la actividad del mejor es siempre superior y hace a uno más feliz. Y cualquier hombre, el esclavo no menos que el mejor hombre, puede disfrutar de los placeres del cuerpo.</p>
<p><strong>La felicidad perfecta. </strong></p>
<p>Si la felicidad es una actividad de acuerdo con la virtud, es razonable (que sea una actividad) de acuerdo con la virtud más excelsa, y esta será una actividad de la parte mejor del hombre. Ya sea, pues, el intelecto ya otra cosa lo que, por naturaleza, parece mandar y dirigir y poseer el conocimiento de los objetos nobles y divinos, siendo esto mismo divino o la parte más divina que hay en nosotros, su actividad de acuerdo con la virtud propia será la felicidad perfecta. Y esta actividad es contemplativa, como ya hemos dicho.</p>
<p>Esto parece estar de acuerdo con lo que hemos dicho y con la verdad. En efecto, esta actividad es la más excelente (pues el intelecto es lo mejor de lo que hay en nosotros y está en relación con lo mejor de los objetos cognoscibles); también es la más continua, pues somos más capaces de contemplar continuamente que de realizar cualquier otra actividad. Y pensamos que el placer debe estar mezclado con la felicidad, y todo el mundo está de acuerdo en que la más agradable de nuestras actividades virtuosas es la actividad en concordancia con la sabiduría. Ciertamente, se considera que la filosofía posee placeres admirables en pureza y en firmeza, y es razonable que los hombres que saben, pasen su tiempo más agradablemente que los que investigan. Además, la dicha autarquía se aplicará, sobre todo, a la actividad contemplativa, aunque el sabio y el justo necesitan, como los demás, de las cosas necesarias para la vida; pero, a pesar de estar suficientemente provistos de ellas, el justo necesita de otras personas hacia las cuales y con las cuales practicar la justicia, y lo mismo con el hombre moderado, el valiente y todos los demás; en cambio, el sabio, aun estando sólo, puede teorizar, y cuando más sabio, más; quizá sea mejor para él tener colegas, pero, con todo, es el que más se basta a sí mismo.</p>
<p>Esta actividad es la única que parece ser amada por sí misma, pues nada se saca de ella excepto la contemplación, mientras que de las actividades prácticas obtenemos, más o menos, otras cosas, además de la acción misma. Se cree, también, que la felicidad radica en el ocio, pues trabajamos para tener ocio y hacemos la guerra para tener paz. Ahora bien, la actividad de las virtudes prácticas se ejercita en la política o en las acciones militares, y las acciones relativas a estas materias se consideran penosas; las guerreras, en absoluto (pues nadie elige guerrear por el guerrear mismo, ni se prepara sin más para la guerra; pues un hombre que hiciera enemigos de sus amigos para que hubiera batallas y matanzas, sería considerado un completo asesino); también es penosa la actividad de político y, aparte de la propia actividad, aspira a algo más, osea, a poderes y honores, o en todo caso, a su propia felicidad o a la de los ciudadanos, que es distinta de la actividad política y que es claramente buscada como una actividad distinta. Si, pues, entre las acciones virtuosas sobresalen las políticas y guerreras por su gloria y grandeza, y, siendo penosas, aspiran a algún fin y no se eligen por sí mismas, mientras que la actividad de la mente, que es contemplativa, parece ser superior en seriedad, y no aspira a otro fin que a sí misma y a tener su propio placer (que aumenta la felicidad), entonces la autarquía, el ocio y la ausencia de fatiga, humanamente posibles, y todas las demás cosas que se atribuyen al hombre dichoso, parecen existir, evidentemente, en esta actividad. Ésta, entonces, será la perfecta felicidad del hombre, si ocupa todo el espacio de su vida, porque ninguno de los atributos de la felicidad es incompleto.</p>
<p>Tal vida, sin embargo, sería superior a la de un hombre, pues el hombre viviría de esta manera en en cuanto hombre, sino en cuanto que hay algo de divino en él; y la actividad de esta parte divina del alma es tan superior al compuesto humano. Si, pues, la mente es divina respecto del hombre, también la vida según ella será divina respecto de la vida humana. Pero no hemos de seguir los consejos de algunos que dicen que, siendo hombres, debemos pensar sólo humanamente, y siendo mortales, ocuparnos sólo de las cosas mortales, sino que debemos, en la medida de lo posible, inmortalizarnos y hacer todo el esfuerzo para vivir de acuerdo con lo más excelente que hay en nosotros; pues, aun cuando esta parte sea pequeña en volumen, sobrepasa, a todas las otras en poder y dignidad. Y parecería, también, que todo hombre es esta parte, si, en verdad, ésta es la parte dominante y la mejor; por consiguiente, sería absurdo que un hombre no eligiera su propia vida, sino la de otro. Y lo que dijimos antes es apropiado también ahora: lo que es propio de cada uno por naturaleza es lo mejor y lo más agradable para cada uno. Así, para el hombre, lo será la vida conforme a la mente, si, en verdad, un hombre es primariamente su mente. Y esta vida será también la más feliz.</p>
<br /><div style='text-align: right;'><a style='display:none' href='.' onClick='CleanPrint(); return false' class='button' title='Print page'><img src='http://cache-02.cleanprint.net/media/pfviewer/images/CleanPrintBtn_white.png' /></a><a style='display:none' href='.' onClick='CleanPDF(); return false' class='button' title='PDF page'><img src='http://cache-02.cleanprint.net/media/pfviewer/images/PdfBtn_white.png' /></a><a style='display:none' href='.' onClick='CleanEmail(); return false' class='button' title='Email page'><img src='http://cache-02.cleanprint.net/media/pfviewer/images/EmailBtn_white.png' /></a></div><p><a class="a2a_button_twitter" href="http://www.addtoany.com/add_to/twitter?linkurl=http%3A%2F%2Foscarmontero.com%2Ftres-modos-de-vida-voluptuosa-politica-y-contemplativa-ii%2F&amp;linkname=tres%20modos%20de%20vida%3A%20voluptuosa%2C%20pol%C3%ADtica%20y%20contemplativa%20%28II%29" title="Twitter" rel="nofollow" target="_blank"><img src="http://oscarmontero.com/wp-content/plugins/add-to-any/icons/twitter.png" width="16" height="16" alt="Twitter"/></a><a class="a2a_button_facebook" href="http://www.addtoany.com/add_to/facebook?linkurl=http%3A%2F%2Foscarmontero.com%2Ftres-modos-de-vida-voluptuosa-politica-y-contemplativa-ii%2F&amp;linkname=tres%20modos%20de%20vida%3A%20voluptuosa%2C%20pol%C3%ADtica%20y%20contemplativa%20%28II%29" title="Facebook" rel="nofollow" target="_blank"><img src="http://oscarmontero.com/wp-content/plugins/add-to-any/icons/facebook.png" width="16" height="16" alt="Facebook"/></a><!--[if IE]><iframe frameborder="0" allowTransparency="true" class="addtoany_special_service twitter_tweet" src="http://platform.twitter.com/widgets/tweet_button.html?url=http%3A%2F%2Foscarmontero.com%2Ftres-modos-de-vida-voluptuosa-politica-y-contemplativa-ii%2F&amp;counturl=http%3A%2F%2Foscarmontero.com%2Ftres-modos-de-vida-voluptuosa-politica-y-contemplativa-ii%2F&amp;count=none&amp;text=tres%20modos%20de%20vida%3A%20voluptuosa%2C%20pol%C3%ADtica%20y%20contemplativa%20%28II%29" scrolling="no" style="border:none;overflow:hidden;width:55px;height:20px"></iframe><![endif]--><!--[if !IE]><!--><iframe class="addtoany_special_service twitter_tweet" src="http://platform.twitter.com/widgets/tweet_button.html?url=http%3A%2F%2Foscarmontero.com%2Ftres-modos-de-vida-voluptuosa-politica-y-contemplativa-ii%2F&amp;counturl=http%3A%2F%2Foscarmontero.com%2Ftres-modos-de-vida-voluptuosa-politica-y-contemplativa-ii%2F&amp;count=none&amp;text=tres%20modos%20de%20vida%3A%20voluptuosa%2C%20pol%C3%ADtica%20y%20contemplativa%20%28II%29" scrolling="no" style="border:none;overflow:hidden;width:55px;height:20px"></iframe><!--<![endif]--><a class="a2a_dd a2a_target addtoany_share_save" href="http://www.addtoany.com/share_save#url=http%3A%2F%2Foscarmontero.com%2Ftres-modos-de-vida-voluptuosa-politica-y-contemplativa-ii%2F&amp;title=tres%20modos%20de%20vida%3A%20voluptuosa%2C%20pol%C3%ADtica%20y%20contemplativa%20%28II%29" id="wpa2a_6">Compártelo/Bookmark</a></p>]]></content:encoded>
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		<title>Tres modos de vida: voluptuosa, política y contemplativa (parte I)</title>
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		<pubDate>Sun, 18 Dec 2011 13:04:53 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Oscar Montero</dc:creator>
				<category><![CDATA[General]]></category>

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		<description><![CDATA[Descargar artículo en PDF. Cuando estudiamos en detalle y practicamos el dharma hindú corremos el riesgo de olvidarnos de nuestras propias raíces culturales. También puede suceder lo contrario: que nos acerque cuando apreciamos los rasgos comunes entre las civilizaciones antiguas. Pero a pesar que la cultura hindú contiene verdades universales que son aplicables a todos los seres humanos y [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://oscarmontero.com/wp-content/uploads/2011/12/Aristotle-Biography.jpg"><img class="aligncenter size-full wp-image-746" title="Aristotle-Biography" src="http://oscarmontero.com/wp-content/uploads/2011/12/Aristotle-Biography.jpg" alt="" width="474" height="262" /></a></p>
<p>Descargar <a title="tres modos de vida" href="http://oscarmontero.com/articulos/pdfs/tres-modos-de-vida.pdf" target="_blank">artículo en PDF</a>.</p>
<p>Cuando estudiamos en detalle y practicamos el <em>dharma</em><em> </em>hindú corremos el riesgo de olvidarnos de nuestras propias raíces culturales. También puede suceder lo contrario: que nos acerque cuando apreciamos los rasgos comunes entre las civilizaciones antiguas. Pero a pesar que la cultura hindú contiene verdades universales que son aplicables a todos los seres humanos y es una cultura riquísima en  religión, metafísica, filosofía,  mística, literatura, arte , aún así,  será de gran valor estudiar con cierta asiduidad la filosofía y religión europea con el fin de comprender con más profundizad la <em>psyche</em> del hombre  moderno. Y así, con los yerros del razonamiento ligamos y apreciamos con enorme satisfacción los aspectos comunes entre ambas visiones.</p>
<p>Aún siendo un adepto al yoga, un budista convencido ó un agnóstico recalcitrante, la influencia de la religión cristiana o la filosofía antigua griega están presentes en el pensamiento de cualquier europeo, sea consciente o no. No sería, por tanto, un capricho estudiar con ahincó las raíces religiosas, filosóficas y políticas que nos han precedido y que todavía nos impregnan, cómo por osmosis, en los ideales, creencias y modos de ser que guían nuestras vidas.</p>
<p>Lo primero a estudiar deberían ser los poetas griegos y las influencias órficas, puesto que de esta creación de mitos y sabiduría antigua nacen muchas de las concepciones del hombre, del mundo y de los dioses. Y en base a estas,  nos encontramos con los primeros filósofos presocráticos,  y a Sócrates, Platón y Aristóteles.</p>
<p>He elegido unos fragmentos que iré dejando en el blog con la finalidad de que veáis y encontréis las diferencias y similitudes de estos grandes exploradores de la realidad y los comparéis con aquellos que conocéis mejor en la cultura védica y yóguica.</p>
<p>El primer fragmento corresponde al <em>libro X (1095b, 15), Ética a Nicómano </em>(Aristóteles)<span id="more-745"></span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="padding-left: 30px;"><em>Principales modos de vida.</em></p>
<p style="padding-left: 30px;"><em>No es sin razón el que los hombres parecen entender el bien y la felicidad partiendo de diversos géneros de vida. Así el vulgo y los más groseros los identifican con el placer, y, por eso, aman la vida voluptuosa ––los principales modos de vida son, en efecto, tres: la que acabamos de decir, la política, y en tercer lugar, la contemplativa––. La generalidad de los hombres se muestran del todo serviles al preferir una vida de bestias, pero su actitud tienen algún fundamento porque muchos de los que están en puestos elevados comparten los gustos de Sardanápalo. En cambio, los mejor dotados y activos creen que el bien son los honores, pues tal es ordinariamente el fin de la vida política. Pero, sin duda, este bien es más superficial que lo que buscamos, ya que parece que radica más en los que conceden los honores que en el honrado, y adivinamos que el bien es algo propio y difícil de arrebatar. Por otra parte, esos hombres parecen perseguir los honores para persuadirse a sí mismos de que son buenos, pues buscan ser honrados por los hombres sensatos y por los que los conocen, y por su virtud; es evidente, pues, que, en opinión de esos hombres, la virtud es superior. </em></p>
<p style="padding-left: 30px;"><em>Tal vez se podría suponer que ésta sea el fin de la vida política; pero salta a la vista que es incompleta, ya que puede suceder que el que posee la virtud esté dormido o inactivo durante toda su vida, y, además, padezca grandes males y mayores infortunios; y nadie juzgará feliz al que vive así, a no ser que sea para defender esta tesis. Y basta sobre esto, pues ya hemos hablado suficientemente de ello en nuestros escritos enciclopédicos. El tercer modo de vida es el contemplativo, que examinaremos más adelante. En cuanto a la vida de negocios, es algo violento, y es evidente que la riqueza no es el bien que buscamos, pues es útil en orden a otro. Por ello, uno podría considerar como fines los antes mencionados, pues éstos se quieren por si mismos, pero es evidente que no lo son, aunque muchos argumentos han sido formulados sobre ellos. Dejémoslos, pues. </em></p>
<br /><div style='text-align: right;'><a style='display:none' href='.' onClick='CleanPrint(); return false' class='button' title='Print page'><img src='http://cache-02.cleanprint.net/media/pfviewer/images/CleanPrintBtn_white.png' /></a><a style='display:none' href='.' onClick='CleanPDF(); return false' class='button' title='PDF page'><img src='http://cache-02.cleanprint.net/media/pfviewer/images/PdfBtn_white.png' /></a><a style='display:none' href='.' onClick='CleanEmail(); return false' class='button' title='Email page'><img src='http://cache-02.cleanprint.net/media/pfviewer/images/EmailBtn_white.png' /></a></div><p><a class="a2a_button_twitter" href="http://www.addtoany.com/add_to/twitter?linkurl=http%3A%2F%2Foscarmontero.com%2Ftres-modos-de-vida-voluptuosa-politica-y-contemplativa%2F&amp;linkname=Tres%20modos%20de%20vida%3A%20voluptuosa%2C%20pol%C3%ADtica%20y%20contemplativa%20%28parte%20I%29" title="Twitter" rel="nofollow" target="_blank"><img src="http://oscarmontero.com/wp-content/plugins/add-to-any/icons/twitter.png" width="16" height="16" alt="Twitter"/></a><a class="a2a_button_facebook" href="http://www.addtoany.com/add_to/facebook?linkurl=http%3A%2F%2Foscarmontero.com%2Ftres-modos-de-vida-voluptuosa-politica-y-contemplativa%2F&amp;linkname=Tres%20modos%20de%20vida%3A%20voluptuosa%2C%20pol%C3%ADtica%20y%20contemplativa%20%28parte%20I%29" title="Facebook" rel="nofollow" target="_blank"><img src="http://oscarmontero.com/wp-content/plugins/add-to-any/icons/facebook.png" width="16" height="16" alt="Facebook"/></a><!--[if IE]><iframe frameborder="0" allowTransparency="true" class="addtoany_special_service twitter_tweet" src="http://platform.twitter.com/widgets/tweet_button.html?url=http%3A%2F%2Foscarmontero.com%2Ftres-modos-de-vida-voluptuosa-politica-y-contemplativa%2F&amp;counturl=http%3A%2F%2Foscarmontero.com%2Ftres-modos-de-vida-voluptuosa-politica-y-contemplativa%2F&amp;count=none&amp;text=Tres%20modos%20de%20vida%3A%20voluptuosa%2C%20pol%C3%ADtica%20y%20contemplativa%20%28parte%20I%29" scrolling="no" style="border:none;overflow:hidden;width:55px;height:20px"></iframe><![endif]--><!--[if !IE]><!--><iframe class="addtoany_special_service twitter_tweet" src="http://platform.twitter.com/widgets/tweet_button.html?url=http%3A%2F%2Foscarmontero.com%2Ftres-modos-de-vida-voluptuosa-politica-y-contemplativa%2F&amp;counturl=http%3A%2F%2Foscarmontero.com%2Ftres-modos-de-vida-voluptuosa-politica-y-contemplativa%2F&amp;count=none&amp;text=Tres%20modos%20de%20vida%3A%20voluptuosa%2C%20pol%C3%ADtica%20y%20contemplativa%20%28parte%20I%29" scrolling="no" style="border:none;overflow:hidden;width:55px;height:20px"></iframe><!--<![endif]--><a class="a2a_dd a2a_target addtoany_share_save" href="http://www.addtoany.com/share_save#url=http%3A%2F%2Foscarmontero.com%2Ftres-modos-de-vida-voluptuosa-politica-y-contemplativa%2F&amp;title=Tres%20modos%20de%20vida%3A%20voluptuosa%2C%20pol%C3%ADtica%20y%20contemplativa%20%28parte%20I%29" id="wpa2a_8">Compártelo/Bookmark</a></p>]]></content:encoded>
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		<title>Libertad en la acción</title>
		<link>http://oscarmontero.com/libertad-en-la-accion/</link>
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		<pubDate>Thu, 08 Dec 2011 11:31:17 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Oscar Montero</dc:creator>
				<category><![CDATA[General]]></category>
		<category><![CDATA[libertad en la accion]]></category>

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		<description><![CDATA[Puedes descargar este artículo en su versión PDF Por Swami Dayananda Saraswati. Traducido por Cristina Mateos. Revisión Oscar Montero. Fragmento de la conferencia en el instituto Central Electro Chemical Research Insittute, CECRI, Karaikudi, India, 8 de Abril del 1995. &#160; La vida humana es un privilegio. Ser humano constituye un gran privilegio por el hecho de [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Puedes descargar este artículo en su <a title="libertad en la accion" href="http://oscarmontero.com/articulos/pdfs/libertad-en-la-accion.pdf" target="_blank">versión PDF</a></p>
<p><strong>Por Swami Dayananda Saraswati.</strong><br />
Traducido por Cristina Mateos. Revisión Oscar Montero.<br />
Fragmento de la conferencia en el instituto Central Electro Chemical Research Insittute, CECRI, Karaikudi, India, 8 de Abril del 1995.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>La vida humana es un privilegio.</strong></p>
<p>Ser humano constituye un gran privilegio por el hecho de que lo podamos expresar. No sé lo que sentiría un mono si le dijera que soy un privilegiado, pero el pobrecito no podría proclamar lo mismo. En nuestras escrituras se ensalza la vida humana: ‘<em>jan</em><em>tūnām narajanma durlabham</em>’ se refiere a que entre todos los seres vivientes,  la vida humana es algo indudablemente raro. Es un privilegio haber tenido un nacimiento humano.</p>
<p>¿Qué es lo que distingue al ser humano de cualquier otra criatura y de los demás organismos que habitan este planeta?  El privilegio de ser humano no puede estar basado en un cuerpo físico característico. De hecho, cada animal posee sus propios rasgos anatómicos. Los pulpos tienen los suyos, también los murciélagos y lo mismo ocurre con los seres humanos sin que esto haga que sean altamente privilegiados.</p>
<p>Sin embargo, únicamente en este ser humano se da una gran capacidad: la de escoger. Yo puedo escoger. Puedo escoger hablarte como yo quiera, para confundirte o para comunicar. Si hablar es para comunicarse, entonces debería intentar comunicarme. Es una tontería hablarle a alguien de forma que no pueda comprendernos. Por lo tanto, tengo la capacidad de elegir y esta capacidad la tengo por el hecho de ser humano.<span id="more-740"></span></p>
<p><strong>Nuestra vida se rige por lo que escogemos.</strong></p>
<p>Así, nuestra vida diaria se rige por lo que escogemos. Y si hay algo que no podemos escoger es justamente el ejercer nuestra facultad de escoger. ¿Qué elección tengo a la hora de ejercerla? Ninguna. La clase de ropa que llevo, el tipo y la cantidad de alimentos que ingiero, la frecuencia y la actitud con que lo hago– todo es una cuestión de elección. Una vaca no es vegetariana por decisión propia. Si una vaca india viajara al extranjero, su madre no le tendría que decir “Ahora que vas al extranjero, procura seguir siendo vegetariana. Llevamos siendo vegetariano durante siglos así que no cambies para no deshonrarnos”. Sin embargo, cuando alguien que es vegetariano, y que viene de una familia que lleva siendo vegetariana muchas generaciones, viaja al extranjero, su madre le pide que siga siendo vegetariano y si es honesto, él responderá que lo intentará. Tiene elección.</p>
<p>Elegir libremente es muy importante, y es algo que implica necesariamente que debemos saber. Todo ser humano debe saber. Hay algunas cosas que no nos podemos permitir ignorar. El gobierno espera que estés enterado de las leyes que promulga porque si las infringes cometes una ilegalidad. Tenemos que saber estas cosas. No se puede alegar desconocimiento ante un tribunal. Tienes el deber de saber. No puedes alegar que no pagaste los impuestos porque no sabías que debías hacerlo. De igual forma, también en la vida uno no puede permitirse no saber lo que es vivir.</p>
<p><strong>El propósito de la vida es vivir.</strong></p>
<p>El otro día alguien me preguntó: “Swamiji, ¿cuál es el propósito de la vida?”. ¡Y el que preguntaba era un hombre de unos cuarenta años! No sé lo que había estado haciendo todos esos años. El propósito de su vida había sido tal vez casarse, tener hijos, su trabajo, no lo sé. Pero la cuestión es que de repente, tras haber vivido cuarenta años, recapacita y quiere saber cuál es el propósito de la vida</p>
<p>¿Qué cuál es el propósito de la vida? Hay quien dice que es ir al cielo. Eso es una idiotez ya que si el propósito de la vida fuera ir al cielo, entonces ¿porqué haber venido aquí? ¿Es acaso la vida un desvío? No debería hacer falta hacer algo así. Y si alguien dijera que el propósito de la vida es la muerte, cuando me muera estaré ausente, la muerte ocasionará mi fin como persona.  Esto significaría  que mi propósito en la vida es la ausencia de mí mismo como esta persona que soy. ¿Acaso no estaba ya así cuando no había nacido? Antes de nacer estaba ausente de todos modos. Por lo tanto no era necesario nacer para ser lo que ya era antes. Otra tontería. Por lo tanto, la muerte no puede ser el propósito de mi vida, ni ir al cielo tampoco. Debería decir simplemente que el propósito de la vida es no morir, o no buscar nada. De hecho, el propósito de la vida es simplemente vivir.</p>
<p>Vive tu vida. Compréndelo: tienes que vivir tu vida. Estar vivo es una cosa pero vivir tu vida es algo bastante distinto.  Cuando se está en coma, se está vivo, ¿no es así? Una persona en estado de coma está viva y con todos los aparatos que hay actualmente en los hospitales puede mantenerse en vida durante años. Sin embargo, eso es simplemente estar vivo, no es vivir. Hay una diferencia entre estar vivo y vivir mi vida. Yo diría que lo que tengo que hacer es vivir mi vida — y para ello he de relacionarme con el mundo.</p>
<p><strong><br />
Vivir es relacionarse con el mundo.</strong></p>
<p>Una persona viva pero en coma o en sueño profundo no se relaciona con el mundo. Uno tiene que relacionarse con el mundo porque si no lo hace, no necesita estar aquí en absoluto. No es menester que alguien que se niegue a relacionarse con el mundo sea bendecido con sentidos y otras facultades. Hasta un animal tiene que relacionarse con el mundo. Por lo tanto, vivir es relacionarse con el mundo. El propósito de la vida es vivir mi vida y vivir mi vida es relacionarme con el mundo. Relacionarse es algo que no se puede evitar mientras se desee vivir. En este relacionarse, nuestro grado de objetividad y el ejercicio nuestro libre albedrío determinarán hasta qué punto nos vamos acercando a nuestro objetivo.</p>
<p>Pueden lograrse distintas cosas pero todas ellas llevan implícita nuestra forma de relacionarnos con el mundo. Por eso tienes que relacionarte con él de una forma inteligente.  El reto que tenemos es el de ejercer nuestra capacidad de escoger, pero no siempre ejercemos esa libertad. Muchas veces actuamos de un modo más mecánico que libre. Si un motor ha sido diseñado para girar a tantas revoluciones por minuto, no tendrá la libertad de girar a doscientas revoluciones ahora y a trescientas después. Ha sido diseñado para girar a tantas revoluciones por minuto y así lo hará. Eso es actuar de forma mecánica. Si las nubes se acumulan y la atmósfera es propicia, lloverá. Las nubes no eligen llover aquí en Karaikudi porque seamos un poco mejores que los demás. Por lo menos no parece que haya elección por su parte. Las nubes no pueden enfadarse con nosotros y alejarse diciendo: “Nunca habéis mirado hacia arriba, nunca nos habéis esperado, así que nos vamos a Udumalpet”. Cuando las condiciones atmosféricas son propicias, la lluvia cae. Esto, diría yo, es algo mecánico en el sentido de que bajo ciertas condiciones, ocurren ciertas cosas. Estos eventos se llaman, para que nos entendamos, reacciones. Si las llamamos reacciones es porque en estos casos no hay acción, solo ocurre una reacción. Esto significa que no hemos alcanzado el propósito de la vida. Y si tenemos que alcanzar el objetivo de nuestra vida, debemos necesariamente aprender a ser conscientes y libres: aprender a elegir y evitar ser mecánicos.</p>
<p><strong><br />
La reacción es mecánica.</strong></p>
<p>Si os pidiera a todos que aplaudierais, algunos de vosotros lo haríais, otros tal vez no, y otros lo haríais a vuestra manera. Sois libres. Tenéis suficiente libertad para actuar. En esto consiste la libertad en vuestra acción.  Hay que entenderlo. Podéis aplaudir una, dos, tres, cinco veces.  La libertad está literalmente en vuestras manos. Os deleitáis con ella.  Este tipo de acción específica es lo que yo considero acción: porque disfruto de libertad decido aplaudir.  Soy consciente de lo que me está sucediendo. En otras palabras, estoy vivo.</p>
<p>Ahora, si os pidiera que os enfadarais durante medio minuto, sólo medio minuto. Adelante. ¿Qué sucedería? ¿Es que todos somos ángeles o qué? Uno no puede enfadarse solo porque alguien se lo pida. Podrías decir: “No Swamiji, yo sí que me enfado, pero no sé cuándo voy a hacerlo.” El enfado es algo que sucede. No pide permiso. El enfado es una reacción, igual que los celos o la tristeza, igual que tu pena —y no te piden permiso. Si te permites a ti mismo enfadarte estarás fingiendo y tu hijo lo sabrá. Cuando papá se enfada de verdad, su hijo ni se le acerca. Y también sabe en cuánto tiempo se volverá a calmar. El niño sabe cuándo su madre o su padre se van a enfadar porque el enfado es algo que pasa, y en el enfado lo que suceda se vuelve a agravar.</p>
<p>Si alguien te dice que no te enfades, seguramente te enfadarás más todavía. Por lo tanto no te diré que no te enfades. Yo no soy un asesor. Enseño lo que es el enfado, o lo que son los celos. Es algo totalmente diferente. Nuestra sociedad está llena de asesores. Hasta los profesores de religión se han transformado en predicadores. Los predicadores no quieren que tú entiendas, porque ellos mismos no entienden lo que predican. No necesitamos predicadores. De hecho, cualquiera puede ser un buen predicador cuando es otra persona quien tiene el problema. Pero ¿de qué sirve decirle a alguien que no llore? ¡Como si él quisiera llorar! ¿Qué elección tiene?</p>
<p><strong><br />
Relacionarse es actuar.</strong></p>
<p>Una reacción es algo que sucede sin que seas consciente de ello. Eres lo que tu psique es. Tienes ciertas habilidades cognitivas. Puede que hayas comprendido ciertas cosas, pero eso no es de lo que trata la vida. Puede que seas una persona con éxito y con conocimientos y sin embargo te sientas desgraciado cuando te relacionas con el mundo. O puedes ser alguien normal y corriente, un pueblerino sin certificados ni ningún tipo de diplomas y sin embargo tener éxito en la vida si sabes relacionarte con el mundo. Por eso, nuestras escrituras, que son muy pragmáticas, quieren que en primer lugar seas un <em>svāmi</em>, un maestro. Dicen que cada uno ha nacido niño y debe por tanto crecer sólo como en un <em>sv</em>ā<em>mi.</em></p>
<p>Hay que crecer para llegar a ser <em>sv</em>ā<em>mi</em>.  Tienes que reducir tu mecanicismo, para lo cual tienes que comprender la manera de vivir tu vida y de relacionarte con el mundo de forma inteligente. A menos que yo sea consciente de lo que estoy haciendo no puedo ser independiente. Ni mi mente me puede servir, ni mi memoria me puede guiar, ni mi seguridad en mí mismo. Cualquier cosa que suceda sin que seas consciente de ella es una reacción. Entiende la diferencia entre acción y  reacción. Si eres actor, eres libre en tu acción. Puedes elegir tu acción y no ceder a la presión, la presión del entorno. Incluso puede que te veas obligado a ser alguien se tenga que ajustar a lo que ocurre a su alrededor, pero, aún entonces, sería tu elección. Si decides hacer lo que hacen los demás no sería por presión. Si es por elección, podrás cambiar, alterar y también desistir. Si otras personas hacen algo y te presionan para que tú también lo hagas entonces necesariamente en la vida vas a tener problemas que no te pertenecen en absoluto. Y no te lo mereces de ninguna forma. Siempre que elijas, tienes que tener cuidado y ver lo que tu ganas en la operación. ¿Cederás en tus preferencias? ¿Pierdes tu libertad?</p>
<p><strong><br />
Relacionarse es una elección deliberada.</strong></p>
<p>Hay que tener muchísimo cuidado en las relaciones con otros seres humanos porque ellos también disfrutan del privilegio del libre albedrío. Es fácil relacionarse con un perro, con un tigre o con un elefante porque puedes estudiar sus patrones de comportamiento. Ya están programados. Por lo tanto puedes relacionarte. Pero al ser humano no lo conoces. Es impredecible. ¿Cómo puedes relacionarte con un ser humano si esa persona también es perfectamente libre de elegir?</p>
<p>Si esa persona usara su libre albedrío equivocadamente, ¿no será acaso porque ha reaccionado a una situación?  Podría decirse que él o ella es un ignorante. Pero la ignorancia no es un problema para relacionarse con esa persona en realidad. No es un pecado. Todos nacemos ignorantes. Una de las cosas para la que no tenemos que trabajar es por la ignorancia. No es necesario enviar una solicitud o intentar ser admitidos para conseguir ignorancia. Para adquirir ignorancia sobre la electroquímica, no es necesario venir a este Instituto. La ignorancia es nuestro capital; librarnos de ella nuestro privilegio. Un asno no tiene ese privilegio.  No tiene libertad de hacer, de dejar de hacer o de proceder de una forma diferente. Tiene la libertad que tienen los burros de dar coces. Si al burro le da la gana de dar una coz, va y la da, aunque sea su amo quien tenga detrás de él o cualquier otra persona. No tiene elección. La libertad del burro es una reacción programada y por lo tanto no es libertad.</p>
<p>Por otro lado, si a ti se te antoja dar una patada e incluso ya has levantado el pie para hacerlo, todavía tienes libertad. La ira está allí. Eres bajito, te enfadas con facilidad y por eso estás enfadado con todo el mundo. Puedes levantar el pie… pero resulta que el otro tipo es jugador de baloncesto, mide un metro noventa y pesa cien kilos. ¿Cuáles son tus posibilidades si le das una patada? Te hará pedazos, lo sabes muy bien. Y entonces ¿qué haces? Como ya has levantado el pie tendrás que darle otro significado al gesto porque el tipo te preguntará que porqué lo has hecho. Incluso por haber levantado el pie puede que te lleves unos cuantos golpes.  Así que haces como que te estás rascando y te vas alejando. Esta es una capacidad que solo tú posees y que el burro no tiene.</p>
<p>Los animales tienen reacciones, respuestas programadas por la naturaleza, generalmente predecibles. Si no sabemos predecirlas es solo un fallo por nuestra parte o un conocimiento inadecuado sobre su comportamiento. Por otro lado, el ser humano no está totalmente programado y tiene, por lo tanto, que responder de forma consciente. Puedes dar una patada, aunque no sea necesario, o puedes lograr lo mismo de una forma diferente. Puedes hacer que otra persona le propine la patada a un tipo. Puedes abusar del pie o puedes utilizarlo apropiadamente. Si le das con el pie a un balón de fútbol, estás utilizándolo apropiadamente. Si le das una patada a un hombre, no sé. Mejor decide tú. Del mismo modo, cuando utilizas una palabra  para herir a otra persona, estás haciendo un uso inapropiado de la palabra.  La mayoría de las veces no haces las cosas deliberadamente. Y esto quiere decir que te arrepientes de lo que dijiste y que acabas diciendo “esa no era mi intención”. Y eso ¿qué significa? ¿Qué tipo de respeto puede tenerte la otra persona? Haces cosas sin intención de hacerlas. Tu mismo no podrás tener una (buena) imagen de ti. Ni siquiera tu sabiduría estará disponible. Toda tu educación, tu cultura, tu estatus, tu prestigio y todo acerca de ti no estará disponible cuando actúas de forma mecánica, cuando no logras ejercer tu libre albedrío.</p>
<p><strong><br />
La libertad en la acción es el privilegio.</strong></p>
<p>Existe libertad en la acción sólo cuando eliges actuar. No tienes ninguna libertad de acción cuando permites que las cosas te sucedan. Entiéndelo. Esto es algo que todos, jóvenes o adultos, deberían saber. No puedes permitirte ser ignorante. Mientras seas consciente de tus acciones puedes aprender de ellas. Si una acción pasada no ha producido el resultado deseado -puedes aprender de ello. Puedes corregir tu error. Pero si es una reacción, no aprendes. Vuelves a hacer lo mismo y luego dices que esa no era tu intención. Y te enfadas una vez más. Y después vuelves a repetir lo mismo. ¡Qué vida tan lamentable! Tú y yo tenemos que vivir juntos en este planeta. Puedes esperar de mí que yo sea consciente de lo que digo y yo también puedo esperar de ti que seas consciente de lo que haces. Si actúas de forma hostil conmigo, por lo menos sabré que eres hostil sin que por ello yo me transforme en alguien hostil. Puede que estés haciendo algo  para herirme- ¡sin siquiera pretenderlo!</p>
<p>Los valores y actitudes universales que llamamos <em>dharma</em> emanan de una vida consciente. Tú sabes muy bien lo que no querrías que yo te hiciera. Por eso todo el mundo es ético al cincuenta por ciento. Tu sabes cómo debería comportarse un mosquito contigo. No tiene que picarte. Puede picar a otra persona, eso no te importa. Quieres que el mosquito se porte bien contigo. Quieres que la gente, que el mundo entero, el fuego, el sol, que todo el sistema solar, se porte bien contigo. Aunque fueras un ladrón que ha venido a robar armado con un cuchillo, y le preguntaras a la mujer de la casa que dónde están las llaves, esperarías que te dijera la verdad. Esto significa que queremos que el mundo entero se porte de una forma determinada. Es como aquél que contaba que estaba casado al cincuenta por ciento con una famosa estrella de cine…  ¡porque él había decidido casarse con ella! Así, todo el mundo tiene la mitad de la razón. En lo que respecta al comportamiento ajeno, no tienes  la menor duda: todo el mundo debería ser cuidadoso, cariñoso, decir la verdad, nadie debería engañar a los demás, nadie debería enfadarse contigo. Eso lo tienes muy, muy claro.</p>
<p>Desgraciadamente el mundo espera que tú actúes de la misma manera. Esto es una desgracia o una suerte,  si entiendes lo que es el <em>dharma.</em> Si no me porto como el mundo espera de mí, debo poder decir que es una elección consciente por mi parte. Esta capacidad de elegir hace de mí el ser viviente más privilegiado que existe y se transforma en una bendición para mí porque la ejerzo. La misma facultad se transforma en una maldición si no la ejerzo. Por lo tanto, tienes que considerar en tu vida diaria si has elegido deliberadamente tu forma de hablar y de interactuar con la gente. Si tienes dificultades a la hora de decidirlo siempre puedes consultarlo con alguien.</p>
<p>He repasado muchos de los libros de escrituras y nunca he encontrado mejor consejo que el que da el Taittrīyopaniṣad (1-11):</p>
<p><em>y</em>ā<em>nyanavady</em>ā<em>ni karm</em>ā<em>n</em><em>̣</em><em>i, t</em>ā<em>ni sevitavy</em>ā<em>ni, no itar</em>ā<em>n</em><em>̣</em><em>i&#8230;<br />
</em><em>atha yadi te karmavicikits</em>ā <em>v</em>ā <em>vr</em><em>̣</em><em>ttavicikits</em>ā <em>v</em>ā <em>sy</em>ā<em>t,</em><br />
<em>ye tatra br</em>ā<em>hman</em><em>̣</em>ā<em>h</em><em>̣</em><em> </em><em>sammar</em>ś<em>inah</em><em>̣</em><em>, yukt</em>ā <em>ayukt</em>ā<em>h</em><em>̣</em><em>,<br />
</em><em>a</em><em>l</em>ū<em>k</em><em>s</em><em>̣</em>ā <em>dharmak</em>ā<em>m</em>ā<em>h</em><em>̣</em><em> </em><em>syuh</em><em>̣</em><em>,</em><br />
<em>yath</em>ā <em>te tatra varteran, tath</em>ā <em>tatra varteth</em>ā<em>h</em><em>̣</em></p>
<p>“Si tienes que elegir o si estás confuso y no sabes lo que está bien ni lo que está mal, acude a quienes en la sociedad contemporánea se entregan al <em>dharma,</em> los cuales son desapasionados y tienen por lo tanto la capacidad de ser objetivos. Anda a ellos, habla con ellos y sigue su consejo hasta que ganes en entendimiento y madurez y puedas elegir adecuadamente.”</p>
<p><strong><br />
La vida es un desafío.</strong></p>
<p>Alguna gente dice que hay que experimentar algo para comprenderlo. Nadie tiene que experimentar ser electrocutado para comprender lo que es la electrocución.  Así que hasta que llegues a entender, sigue el consejo de los sabios. Si no entienden tú situación habla con ellos para que lo hagan. Utiliza tu <em>buddhi</em>(intelecto) para comprender. No seas tímido. Estarías mejor si fueras oveja. Nadie le dice a una oveja que es una oveja. Nadie puede acusar a una oveja de ser oveja. Pero podemos usar este término contra un ser humano porque él sí puede ser tímido.</p>
<p>Este no es en absoluto el sermón de un <em>Swami</em>.  Es sólo una manera de decir que el privilegio que tiene el ser humano en este planeta consiste en llevar una vida responsable. La vida está llena de desafíos y sin desafíos la vida no sería nada. Imagina una vida sin ningún desafío.</p>
<p>Se estaba celebrando un partido de fútbol. Un gran filántropo había invertido millones de rupias para construir un estadio que le regaló a la ciudad y que fue inaugurado con un partido en el que dos equipos importantes del país se enfrentaban. El filántropo había invitado a un tío suyo que viví en un pueblo cercano y que nunca había visto jugar al fútbol. Siguiendo el partido el tío se entristeció y le dijo al filántropo: “No sé porqué te comportas así.” “¿Por qué? ¿Qué he hecho mal?” replicó el otro. Y el tío le dice: “Con la cantidad de dinero que te has gastado, no entiendo porqué al final has sido tan tacaño. Hay veintidós personas en el campo pero no les has dado más que un balón y todos andan corriendo detrás de él. ¿No te parece injusto? ¿No deberías darles veintiún balones más?” Si hubiera veintiún balones entonces no habría partido de fútbol. Tiene que haber un balón y veintidós jugadores. Entiéndelo. Sólo entonces puede haber desafío, juego. Si todo el mundo tuviera un balón entonces no habría juego. El desafío real en la vida no se da solamente en las aulas de clase. En las aulas y en los laboratorios hay desafíos. Pero en el laboratorio de la vida, el desafío es llegar a ser conscientes y elegir lo que se quiere hacer. Si logro entender aunque solo sea por un momento la belleza y el privilegio que es vivir una vida consciente, ¡entonces tendré una vida completa a pesar de todo el dolor y el sufrimiento!</p>
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<br /><div style='text-align: right;'><a style='display:none' href='.' onClick='CleanPrint(); return false' class='button' title='Print page'><img src='http://cache-02.cleanprint.net/media/pfviewer/images/CleanPrintBtn_white.png' /></a><a style='display:none' href='.' onClick='CleanPDF(); return false' class='button' title='PDF page'><img src='http://cache-02.cleanprint.net/media/pfviewer/images/PdfBtn_white.png' /></a><a style='display:none' href='.' onClick='CleanEmail(); return false' class='button' title='Email page'><img src='http://cache-02.cleanprint.net/media/pfviewer/images/EmailBtn_white.png' /></a></div><p><a class="a2a_button_twitter" href="http://www.addtoany.com/add_to/twitter?linkurl=http%3A%2F%2Foscarmontero.com%2Flibertad-en-la-accion%2F&amp;linkname=Libertad%20en%20la%20acci%C3%B3n" title="Twitter" rel="nofollow" target="_blank"><img src="http://oscarmontero.com/wp-content/plugins/add-to-any/icons/twitter.png" width="16" height="16" alt="Twitter"/></a><a class="a2a_button_facebook" href="http://www.addtoany.com/add_to/facebook?linkurl=http%3A%2F%2Foscarmontero.com%2Flibertad-en-la-accion%2F&amp;linkname=Libertad%20en%20la%20acci%C3%B3n" title="Facebook" rel="nofollow" target="_blank"><img src="http://oscarmontero.com/wp-content/plugins/add-to-any/icons/facebook.png" width="16" height="16" alt="Facebook"/></a><!--[if IE]><iframe frameborder="0" allowTransparency="true" class="addtoany_special_service twitter_tweet" src="http://platform.twitter.com/widgets/tweet_button.html?url=http%3A%2F%2Foscarmontero.com%2Flibertad-en-la-accion%2F&amp;counturl=http%3A%2F%2Foscarmontero.com%2Flibertad-en-la-accion%2F&amp;count=none&amp;text=Libertad%20en%20la%20acci%C3%B3n" scrolling="no" style="border:none;overflow:hidden;width:55px;height:20px"></iframe><![endif]--><!--[if !IE]><!--><iframe class="addtoany_special_service twitter_tweet" src="http://platform.twitter.com/widgets/tweet_button.html?url=http%3A%2F%2Foscarmontero.com%2Flibertad-en-la-accion%2F&amp;counturl=http%3A%2F%2Foscarmontero.com%2Flibertad-en-la-accion%2F&amp;count=none&amp;text=Libertad%20en%20la%20acci%C3%B3n" scrolling="no" style="border:none;overflow:hidden;width:55px;height:20px"></iframe><!--<![endif]--><a class="a2a_dd a2a_target addtoany_share_save" href="http://www.addtoany.com/share_save#url=http%3A%2F%2Foscarmontero.com%2Flibertad-en-la-accion%2F&amp;title=Libertad%20en%20la%20acci%C3%B3n" id="wpa2a_10">Compártelo/Bookmark</a></p>]]></content:encoded>
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		<title>Invocando la gracia de Īśvara</title>
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		<pubDate>Sun, 23 Oct 2011 16:31:49 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Oscar Montero</dc:creator>
				<category><![CDATA[General]]></category>
		<category><![CDATA[gracia divina]]></category>
		<category><![CDATA[ishvara]]></category>

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		<description><![CDATA[Puedes descargar este artículo en su versión PDF &#160; Por Swami Dayananda Saraswati. Traducido por Cristina Mateos. Revisión Óscar Montero. Los hechos que se relatan en la siguiente historia del Mahābhārata, ––verdaderos ó falsos–– ocurrieron justo antes de la inminente guerra de Kurukṣetra, y nos hacen entender que la diferencia entre el éxito y el fracaso [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Puedes descargar este artículo en su <a title="invocando la gracia de isvara" href="http://oscarmontero.com/articulos/pdfs/invocando-la-gracia-de-isvara.pdf" target="_blank">versión PDF</a></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Por Swami Dayananda Saraswati.</strong><br />
Traducido por Cristina Mateos. Revisión Óscar Montero.</p>
<p>Los hechos que se relatan en la siguiente historia del <em>Mahābhārata, ––</em>verdaderos ó falsos<em>–– </em>ocurrieron<em> </em>justo antes de la inminente guerra de Kurukṣetra, y nos hacen entender que la diferencia entre el éxito y el fracaso no es meramente una cuestión de esfuerzo.</p>
<p>Se cuenta que Arjuna y Duryodhana acudieron al lugar donde Krishna estaba descansando para pedirle ayuda. Duryodhana llegó en primer lugar seguido de Arjuna. Como Krishna estaba dormido y no querían despertarle, Duryodhana se sentó a su cabecera y Arjuna a sus pies. Al despertar, Krishna primero vio a Arjuna; Duryodhana, inquieto, hizo sentir su presencia y le dijo que él había llegado primero.<span id="more-732"></span></p>
<p>La convención exige que en caso de competición el que llega primero tiene derecho a elegir, y como ambos habían venido a pedirle ayuda el Señor Krishna se encontraba en una situación bastante peculiar: había visto primero a Arjuna, pero Duryodhana había llegado antes. ¿A quién debía dar a elegir? ¿A Arjuna o a Duryodhana? Krishna decidió que a Arjuna porque lo había visto primero. Sin embargo especificó que tendría que elegir entre estar con él sin que él luchara, o ponerse del lado de su ejército. “Yo no tocaré mi <em>cakram </em>ni mi <em>gadā</em>. ¿Quieres estar con un Krishna que no va a luchar o prefieres estar del lado de mi ejército?”.</p>
<p>La cuestión era que Krishna era un <em>yādhava </em>y los <em>yādhava</em>s eran invencibles. El gran don que tenían era que nadie sino un <em>yādhava </em>podían destruirles, así que tener a un ejército de <em>yādhavas </em>de tu lado era sinónimo de victoria. No sé si Duryodhana había rezado alguna vez, ¡pero seguro que lo hizo entonces! Arjuna sonrió y sin dudarlo un solo momento replicó: “Krishna, estate conmigo por favor”. Duryodhana se alegró muchísimo al ver que Arjuna rechazaba la victoria que le habían puesto en bandeja. Había temido que Arjuna decidiera elegir el ejército: estaba encantado. “¡Este Arjuna es un loco sentimental!”- pensó. “Quiere que Krishna esté con él —una boca más que alimentar durante el tiempo que dure la  guerra. Desde luego los sentimientos no ayudan a ganar guerras”–– pensó.</p>
<p>Como Arjuna había escogido tener a Krishna a su lado, a Duryodhana le tocó en suerte el ejército <em>yādhava</em> al completo. Krishna, riendo, se burlaba de Arjuna diciéndole: “Oye, que te había ofrecido todo el ejército, ¿no crees que eso te habría ayudado?” A lo cual respondió Arjuna: “En ti y en tu gracia veo yo el factor que otorga el éxito o el fracaso”. Duryodhana pensaba que tener de su lado a un ejército marcaría la diferencia entre el éxito y el fracaso. Arjuna también se daba cuenta de ello: sabía que en una guerra un ejército es importante, así como las armaduras y los misiles. Pero cuando se vio en la tesitura de elegir entre Krishna y su ejército, prefirió a Krishna.</p>
<p>¿Qué es lo que representa Krishna? Si el Señor Rāma era considerado el  <em>dharma</em>-<em>vigraha</em>,  la  personificación del <em>dharma</em>, el Señor Krishna era <em>anugraha-vigraha</em>, el <em>vigraha</em>, la personificación de la gracia. El éxito y el fracaso no dependen solamente del esfuerzo, sino de un factor adicional denominado <em>daiva </em>o gracia. Arjuna escogió al Señor Krishna porque aunque el esfuerzo, <em>prayatna,  </em>y el tiempo, <em>kāla</em>, son también recursos necesarios, este elemento ––la gracia–– marca la diferencia entre el éxito y el fracaso.</p>
<p>Hay algo invisible que puede erigirse como una pared entre nosotros y lo que deseamos conseguir. Nuestros maestros así lo reconocían y no es algo exclusivo de la cultura védica: en todas las culturas existe la palabra suerte. Aún los hombres primitivos comprendían el concepto de suerte: salían de caza y volvían con una ardilla o con un ciervo. Estar en el lugar adecuado en el momento adecuado no es algo que dependa de nosotros. Esto es algo que saben los hombres desde siempre por su experiencia y Arjuna lo sabía muy bien: por eso se decía de él que era un <em>ātika</em>, el que acepta la veracidad del Veda. Duryodhana por su parte era exactamente lo opuesto: un redomado <em>nāstika</em>,<em> </em>por su forma de pensar siempre errónea.  Arjuna le entregó las riendas a Krishna sabiendo que no había alejado de su lado a la gracia. Fue Krishna quien se sentó delante de Arjuna en el carro y cada flecha tenía que pasar por él primero: se estaba poniendo en peligro para salvar a Arjuna. Así pues, el esfuerzo meramente no explica la diferencia entre el éxito y el fracaso.</p>
<p>Hay quien llama a este elemento gracia de Dios. ¿Quiere esto decir que Dios debe preguntarse cada día a quién le va a conceder su gracia? ¿Y sobre qué fundamento la distribuye? ¿Se la concede a unos, no se la concede a otros y hace incluso que otros caigan en la desgracia? Esto me parece bastante irracional. Alguien me preguntó una vez: “Swamiji, una vez hacía frio y se me pinchó una rueda en la carretera, así que me hice a un lado pero nadie se paraba a ayudarme.  Estuve esperando una hora hasta que, por la gracia de Dios, alguien se detuvo”. Si por la gracia de Dios alguien te ayudó ¿Cómo es que Dios permitió que se te reventara la llanta para empezar? Y además ¡te tuvo tiritando de frío durante una hora!––¿Dónde estaba El antes?– ¿Acaso estuvo enfadado contigo durante una hora? Nadie puede responder a este tipo de preguntas.</p>
<p>No existe la llamada gracia de Dios. Sólo existe el <em>karmaphala</em>, el resultado del <em>karma</em>. Dios, a quien llamamos Īśvara,  es la ley y todo lo que se manifiesta y no se manifiesta según esta ley. Tú tienes voluntad, deseos y ambiciones y eso es mucho más de lo que poseen los animales, así que es un privilegio tener deseos. Pero también hay que hacer que esos deseos se cumplan y para eso tienes que elegir entre los diversos medios de que dispones. Puedes o bien seguir el <em>dharma</em>, lo adecuado o correcto, o seguir un camino <em>adhármico</em>,<em>  </em>claudicando de las normas éticas.</p>
<p>En cada logro existe un proceder correcto e incorrecto. Existen medios y fines, causas y efectos, acciones y reacciones. Todo esto nos viene dado y si a la hora de escoger medios y fines sigo lo que se denomina el <em>dharma</em>, las normas éticas que son comúnmente aceptadas por todos nosotros, entonces no hay problema. El problema surge cuando se va en contra de esta ley. Si te frotas contra un árbol, <a title="" href="file:///C:/Users/ajai/Documents/My%20Dropbox/webs/vedanta.es/traducciones/articulos-traducidos/acabados/invocando-la-gracia-de-isvara.doc#_ftn1">[1]</a>el árbol también se frotará contra ti, así que no acuses al árbol. Si eliges frotarte contra algo, verás que ese algo también se frotará contra ti. Si eso te pone de mal humor y te frotas todavía más fuerte, sólo lograrás acabar haciéndote sangre. Y aquí es donde interviene la gracia.</p>
<p>Allí donde hay <em>dharma </em>no puede evitarse el<em> karma</em>. En esencia, la otra cara del <em>dharma </em>es el <em>karma</em>. El <em>karma </em>no existe independientemente del <em>dharma </em>y solo el<em> dharma </em>hace que el <em>karma</em> funcione. Existe una ley del <em>karma</em> según la cual oponerse al <em>dharma </em>tiene un precio. Puede que a base de poder o de fuerza muscular logres salirte con la tuya hasta cierto punto, pero si te opones a todo el sistema de leyes tendrás que pagar por tus acciones con el resultado que esas leyes irán moldeando paulatinamente para ti. Así pues, respeta el <em>dharma </em>y asegúrate de llevar una vida basada en él. Lleva una vida con la menor resistencia a la ley que es Īśvara, una vida basada en “no ir a la contra la corriente”. No es fácil, pero es la verdad de la vida.  Quien vive así lleva una vida de <em>dharma</em> y a ese tipo de personas se las denomina <em>sādhus</em>. <em>Parakāryam sādhnoti iti sādhuh</em><em>̣</em>, aquel que ayuda a que los demás logren cosas es un <em>sādhu</em>.</p>
<p>La palabra <em>sādhu </em>se usa normalmente para describir a un simplón, a alguien que no tiene sentido común ni ambiciones ni preocupaciones de orden pragmático. Pero no es de lo que estamos hablando en este caso. Hablamos de gente práctica y ambiciosa que quiere lograr cosas y hacer cosas. Y es entonces cuando el <em>dharma y el</em> <em>karma </em>se juntan. Tú eliges los medios para lograr un fin. Pero para lograr ese fin y para crecer como persona completa tanto moral como emocionalmente debes contar con cierta gracia.</p>
<p>Para poder transformarse en esta persona completa —sólo esta puede lograr <em>moksa,</em> el objetivo final— se requiere gracia. Esta es la razón por la cual tenemos que realizar <em>karma </em>(acciones)<em>  </em>que nos ayuden a ganarla y no sólo acciones dirigidas a lograr un fin deseado. Tenemos que realizar un <em>karma </em>específico para ganar gracia. Lo que llamamos gracia es <em>karmaphala</em>, el resultado de nuestro <em>karma</em>. Este <em>karmaphala </em>puede ser algo deseado por nosotros, <em>pun</em><em>̣</em><em>ya</em>, o no deseable, <em>pāpa</em>, y la gracia es un resultado <em>pun</em><em>̣</em><em>ya.</em></p>
<p>Todo ser humano es <em>mis</em><em>̣</em><em>ra</em>, una mezcla de <em>pun</em><em>̣</em><em>ya </em>y <em>pāpa</em> que se despliega constantemente en nuestras vidas. Necesitamos neutralizar este <em>pāpa</em> y por eso los Vedas nos piden que neutralicemos los efectos de nuestras malas acciones, nuestros <em>durita-karma</em>s, cada día, mediante plegarias como <em>sandhyāvandana</em>, etc. Todos nos podemos ayudar con un poco de gracia y una forma de ganárnosla es mediante la oración diaria u oraciones especiales. Esto es lo que se denomina estar en actitud de oración, el aceptar la necesidad de la gracia, <em>daiva</em>, como lo hizo Arjuna cuando luchó hasta triunfar, asegurándose que Krishna estuviera con él. Podemos vivir en oración y abrirnos paso luchando para alcanzar lo que deseamos.</p>
<p>La oración es la única acción deliberada de la que disponemos para lograr el fin deseado, <em>purus</em><em>̣</em><em>ārtha</em>, y en la que no actuamos bajo presión. Puedes decidir rezar o no hacerlo. Un alumno me dice: “Swamiji, yo sólo rezo cuando estoy con mucha presión porque las cosas no están saliendo bien”. Pero ¿Por qué deberías rezar? Podrías hacer muchas otras cosas. Podrías golpearte la cabeza contra la pared o beber hasta caer muerto. Se necesita algo diferente para poder rezar. Para empezar, una madre podría enseñarle a su pequeño el valor de la oración y animarle, así aceptará que hay algo más de lo que aparece en la superficie. Pero nadie puede forzar al niño a rezar. La oración es la manera con la que una persona religiosa, objetiva y pragmática controla aquellas situaciones que no le son propicias. La oración es la forma de controlar los obstáculos ocultos.</p>
<p>Otra forma deliberada de lograr lo mismo es ayudando a los demás, porque al ayudar a otro tú creces. La mejor ayuda es la que presta alguien que no piensa que está haciéndolo sino que siente que se le está dando la oportunidad de ayudar. En este momento. Más tarde, puede que necesite ayuda de otra persona porque todo el mundo necesita ayuda. No subestimes nada: a ti se te está ayudando constantemente. El ser humano –rico o pobre- es un consumidor. Se necesita la ayuda de un médico: hasta los médicos precisan de un médico. En esta sociedad tan sumamente litigiosa, en cualquier momento se puede necesitar un abogado. Hasta los alimentos de tu mesa son producto del esfuerzo de muchas personas. De niño no eres más que un consumidor, no das, pero cuando te haces adulto tienes que transformarte en alguien que da. Cualquiera que ayude a los demás y que dé más de lo que recibe es más maduro, más adulto y un mejor adulto.</p>
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<p>Ayudar a los demás se denomina <em>pūrta-karma</em>. Se puede, por ejemplo, ceder un lugar para recoger agua de lluvia, <em>vāpi</em>, o un pozo público, <em>kūpa</em>, o dar acceso a una charca para el ganado, <em>tad</em><em>̣</em><em>āka, </em>o<em> </em>incluso a un templo para el culto, <em>devatāyatana</em>. Es prestar un lugar para el reparto de alimentos, <em>annapradhāna</em>, un lugar de descanso para los caminantes, <em>ārama</em>, hacer escuelas, hostales etc. Todo esto son ejemplos de <em>pūrta-karmas</em> que sirven para ganar gracia… y necesitamos ciertamente mucha gracia.</p>
<div><br clear="all" /></p>
<hr align="left" size="1" width="33%" />
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<p><a title="" href="file:///C:/Users/ajai/Documents/My%20Dropbox/webs/vedanta.es/traducciones/articulos-traducidos/acabados/invocando-la-gracia-de-isvara.doc#_ftnref1">[1]</a> NDT: cuando vas contra la corriente</p>
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<br /><div style='text-align: right;'><a style='display:none' href='.' onClick='CleanPrint(); return false' class='button' title='Print page'><img src='http://cache-02.cleanprint.net/media/pfviewer/images/CleanPrintBtn_white.png' /></a><a style='display:none' href='.' onClick='CleanPDF(); return false' class='button' title='PDF page'><img src='http://cache-02.cleanprint.net/media/pfviewer/images/PdfBtn_white.png' /></a><a style='display:none' href='.' onClick='CleanEmail(); return false' class='button' title='Email page'><img src='http://cache-02.cleanprint.net/media/pfviewer/images/EmailBtn_white.png' /></a></div><p><a class="a2a_button_twitter" href="http://www.addtoany.com/add_to/twitter?linkurl=http%3A%2F%2Foscarmontero.com%2Finvocando-la-gracia-de-isvara%2F&amp;linkname=Invocando%20la%20gracia%20de%20%C4%AA%C5%9Bvara" title="Twitter" rel="nofollow" target="_blank"><img src="http://oscarmontero.com/wp-content/plugins/add-to-any/icons/twitter.png" width="16" height="16" alt="Twitter"/></a><a class="a2a_button_facebook" href="http://www.addtoany.com/add_to/facebook?linkurl=http%3A%2F%2Foscarmontero.com%2Finvocando-la-gracia-de-isvara%2F&amp;linkname=Invocando%20la%20gracia%20de%20%C4%AA%C5%9Bvara" title="Facebook" rel="nofollow" target="_blank"><img src="http://oscarmontero.com/wp-content/plugins/add-to-any/icons/facebook.png" width="16" height="16" alt="Facebook"/></a><!--[if IE]><iframe frameborder="0" allowTransparency="true" class="addtoany_special_service twitter_tweet" src="http://platform.twitter.com/widgets/tweet_button.html?url=http%3A%2F%2Foscarmontero.com%2Finvocando-la-gracia-de-isvara%2F&amp;counturl=http%3A%2F%2Foscarmontero.com%2Finvocando-la-gracia-de-isvara%2F&amp;count=none&amp;text=Invocando%20la%20gracia%20de%20%C4%AA%C5%9Bvara" scrolling="no" style="border:none;overflow:hidden;width:55px;height:20px"></iframe><![endif]--><!--[if !IE]><!--><iframe class="addtoany_special_service twitter_tweet" src="http://platform.twitter.com/widgets/tweet_button.html?url=http%3A%2F%2Foscarmontero.com%2Finvocando-la-gracia-de-isvara%2F&amp;counturl=http%3A%2F%2Foscarmontero.com%2Finvocando-la-gracia-de-isvara%2F&amp;count=none&amp;text=Invocando%20la%20gracia%20de%20%C4%AA%C5%9Bvara" scrolling="no" style="border:none;overflow:hidden;width:55px;height:20px"></iframe><!--<![endif]--><a class="a2a_dd a2a_target addtoany_share_save" href="http://www.addtoany.com/share_save#url=http%3A%2F%2Foscarmontero.com%2Finvocando-la-gracia-de-isvara%2F&amp;title=Invocando%20la%20gracia%20de%20%C4%AA%C5%9Bvara" id="wpa2a_12">Compártelo/Bookmark</a></p>]]></content:encoded>
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		<title>Convertirse en una persona completa</title>
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		<pubDate>Sun, 08 May 2011 11:28:47 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Oscar Montero</dc:creator>
				<category><![CDATA[General]]></category>
		<category><![CDATA[el deber]]></category>

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		<description><![CDATA[Podéis descargar este artículo en PDF para una correcta impresión. En este artículo Swami Dayananda señala de nuevo como la transformación en una persona completa supone la apreciación del deber y de una vida ética. Se comienza amando lo que se ha de hacer y no lo que a uno le gusta hacer. Si uno ama [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://oscarmontero.com/wp-content/uploads/2011/05/complete1.jpg"><img class="alignleft size-full wp-image-638" title="complete" src="http://oscarmontero.com/wp-content/uploads/2011/05/complete1.jpg" alt="" width="400" height="385" /></a>Podéis descargar este artículo <a title="convertirse en una persona completa" href="http://oscarmontero.com/articulos/pdfs/convertirse-en-una-persona-completa.pdf" target="_blank">en PDF </a>para una correcta impresión.</p>
<p>En este artículo Swami Dayananda señala de nuevo como la transformación en una persona completa supone la apreciación del deber y de una vida ética. Se comienza amando lo que se ha de hacer y no lo que a uno le gusta hacer. Si uno ama lo que tiene que hacer el crecimiento es completo. Si uno hace lo que le gusta hacer, eso no es en absoluto un logro, incluso los animales lo hacen. El crecimiento consiste en amar lo que haces en una situación dada.</p>
<p>Hay mucho en lo que crecer como padre, madre, esposo, esposa, hijo, ciudadano, vecino. En eso consiste el desafío. Uno ha de tener este tipo de desafíos. Si no te gusta pero se ha de hacer, hazlo. Si te gusta y no se ha de hacer, no lo hagas. Conviértete en una persona a quien le gusta lo que hay que hacer y no le importa lo que no hay que hacer. En eso consiste una persona completa.</p>
<p>&nbsp;</p>
<br /><div style='text-align: right;'><a style='display:none' href='.' onClick='CleanPrint(); return false' class='button' title='Print page'><img src='http://cache-02.cleanprint.net/media/pfviewer/images/CleanPrintBtn_white.png' /></a><a style='display:none' href='.' onClick='CleanPDF(); return false' class='button' title='PDF page'><img src='http://cache-02.cleanprint.net/media/pfviewer/images/PdfBtn_white.png' /></a><a style='display:none' href='.' onClick='CleanEmail(); return false' class='button' title='Email page'><img src='http://cache-02.cleanprint.net/media/pfviewer/images/EmailBtn_white.png' /></a></div><p><a class="a2a_button_twitter" href="http://www.addtoany.com/add_to/twitter?linkurl=http%3A%2F%2Foscarmontero.com%2Fconvertirse-en-una-persona-completa%2F&amp;linkname=Convertirse%20en%20una%20persona%20completa" title="Twitter" rel="nofollow" target="_blank"><img src="http://oscarmontero.com/wp-content/plugins/add-to-any/icons/twitter.png" width="16" height="16" alt="Twitter"/></a><a class="a2a_button_facebook" href="http://www.addtoany.com/add_to/facebook?linkurl=http%3A%2F%2Foscarmontero.com%2Fconvertirse-en-una-persona-completa%2F&amp;linkname=Convertirse%20en%20una%20persona%20completa" title="Facebook" rel="nofollow" target="_blank"><img src="http://oscarmontero.com/wp-content/plugins/add-to-any/icons/facebook.png" width="16" height="16" alt="Facebook"/></a><!--[if IE]><iframe frameborder="0" allowTransparency="true" class="addtoany_special_service twitter_tweet" src="http://platform.twitter.com/widgets/tweet_button.html?url=http%3A%2F%2Foscarmontero.com%2Fconvertirse-en-una-persona-completa%2F&amp;counturl=http%3A%2F%2Foscarmontero.com%2Fconvertirse-en-una-persona-completa%2F&amp;count=none&amp;text=Convertirse%20en%20una%20persona%20completa" scrolling="no" style="border:none;overflow:hidden;width:55px;height:20px"></iframe><![endif]--><!--[if !IE]><!--><iframe class="addtoany_special_service twitter_tweet" src="http://platform.twitter.com/widgets/tweet_button.html?url=http%3A%2F%2Foscarmontero.com%2Fconvertirse-en-una-persona-completa%2F&amp;counturl=http%3A%2F%2Foscarmontero.com%2Fconvertirse-en-una-persona-completa%2F&amp;count=none&amp;text=Convertirse%20en%20una%20persona%20completa" scrolling="no" style="border:none;overflow:hidden;width:55px;height:20px"></iframe><!--<![endif]--><a class="a2a_dd a2a_target addtoany_share_save" href="http://www.addtoany.com/share_save#url=http%3A%2F%2Foscarmontero.com%2Fconvertirse-en-una-persona-completa%2F&amp;title=Convertirse%20en%20una%20persona%20completa" id="wpa2a_14">Compártelo/Bookmark</a></p>]]></content:encoded>
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		<title>La separación de Filosofía y Ciencias</title>
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		<comments>http://oscarmontero.com/la-separacion-de-filosofia-y-ciencias/#comments</comments>
		<pubDate>Sun, 20 Feb 2011 16:14:52 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Oscar Montero</dc:creator>
				<category><![CDATA[General]]></category>
		<category><![CDATA[filosofia y ciencias]]></category>

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		<description><![CDATA[El filósofo antiguo que más desarrolló los conceptos  de Filosofía y Ciencias fue Aristóteles. Para él ambas palabras eran sinónimas. Sin embargo, a lo largo de la historia el concepto de Ciencia ha sido desviado. Se da por hecho de que el único objeto de verdadera ciencia es el mundo fenoménico.Nada más lejos de la realidad. Con [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://oscarmontero.com/wp-content/uploads/2011/02/filo-ciencia.jpg"><img class="alignleft size-full wp-image-598" title="filo-ciencia" src="http://oscarmontero.com/wp-content/uploads/2011/02/filo-ciencia.jpg" alt="" width="424" height="363" /></a></p>
<p>El filósofo antiguo que más desarrolló los conceptos  de Filosofía y Ciencias fue Aristóteles. <strong>Para él ambas palabras eran sinónimas</strong>. Sin embargo, a lo largo de la historia el concepto de Ciencia ha sido desviado. <strong>Se da por hecho de que el único objeto de verdadera ciencia es el mundo fenoménico</strong>.Nada más lejos de la realidad.</p>
<p>Con esta falsa separación se abre las puertas a toda una clase de teorías y creencias, propias del mito, que menosprecian e ignoran el sentido original del filósofo: el de conocer los diferentes órdenes de la realidad. Ordenes que no están separados y que suponen el estudio del Ser y de sus causas, del orden físico y biológico, del orden psicológico, del orden ético, y de la aspiración a buscar autoconocimiento como vía de liberación.<span id="more-596"></span></p>
<p>Aristóteles construyó una clasificación de las ramas del saber que distingue dos grandes grandes ordenes de Ciencias: Tres generales, las cuales suministran a todas las demás las nociones y los procedimientos científicos indispensables: Filosofía primera, Analítica (Lógica) y Gramática; y otras particulares o especiales, las cuales, se dividen a su vez en tres grandes géneros: a) Teoréticas (Física, Matemáticas y Teología)  b) Prácticas (Políticas, Económica y Monástica Ética); y c) Poéticas (Retórica, Poética &#8230;).</p>
<p>Hoy, en muchos ámbitos, de da por hecho que ciencias equivale únicamente a las ciencias particulares y que él único objeto de estudio “científico” es el que estudian las ciencias exactas, experimentales y naturales. ¿Es esto cierto?</p>
<p><strong>Precisamente, ninguna ciencia particular puede tener un conocimiento absoluto, fijo y estable</strong>, porque el objeto de estudio de la naturaleza es, y  será siempre, cambiante e inestable y ningún “científico” podrá tener la última palabra en cualquier campo de estudio “científico”.  Lo único que puede ser estable, fijo y cierto, en todo caso, sería el Ser, y en este caso, su objeto de estudio sería mediante la Filosofía y la Ciencia en su concepto amplio. Nunca podría constituir el objeto de estudio de las ciencias exactas y experimentales.</p>
<p>Por lo tanto, estamos ante un gran error conceptual que tiene consecuencias nefastas. Se trata, además, de una <strong>concepción  alejada del sentido original de aquellos que acuñaron los términos y sentaron las bases del objeto de estudio filosófico y científico</strong>.  Para corregir este inmenso error es preciso volver a leer a los pre-socráticos, a Sócrates, Platón y Aristóteles y leerlos desde una perspectiva de la Grecia original y no desde la proyección o del reflejo del occidente todo-poderoso, colonizante y falto de contrastes con otras civilizaciones. Para el buscador informado y que todavía tiene ese anhelo de búsqueda genuina,  en consonancia con los primeros filósofos -por suerte- se han mantenido tradiciones que aún mantienen este espíritu.</p>
<p>Una tradición donde todavía existe esta inclinación a conocer la realidad y  buscar autoconocimiento como vía de libertad es la tradición de Vedanta.</p>
<p><strong>A diferencia de los griegos, en Vedanta la transmisión de la enseñanza a través  del linaje ha continuado de forma ininterrumpida hasta nuestros días</strong>, de maestro a discípulo, de forma oral y presencial, y en instituciones (<em>Gurukulams)</em> que imparten este conocimiento a aquel que lo solicita.  Y esto es importante citarlo, porque precisamente la violencia de algunas culturas ha destruido escuelas y corrientes que tenían esta visión global a la que Aristóteles se refiere. Y tampoco pueden ser rescatadas y revividas por una mera re-interpretación basada en los textos que otros modificaron en base a sus intereses.  No es tan fácil porque hay que tener en cuenta muchísimas consideraciones,  quizás,  ya no disponibles.</p>
<p>Platón y Aristóteles dejaron bien claro, en sus centros de enseñanza,  la Academia y el Liceo, que la enseñanzas clave no podían ser transmitidas mediante escritos. Debían ser enseñadas oral y presencialmente. La misma opinión la tiene hoy cualquier maestro de Vedanta tradicional, como Swami Dayananda.  Y por esa razón Vedanta constituye una de las enseñanzas más importantes a tener en cuenta por un buscador sincero e informado.</p>
<br /><div style='text-align: right;'><a style='display:none' href='.' onClick='CleanPrint(); return false' class='button' title='Print page'><img src='http://cache-02.cleanprint.net/media/pfviewer/images/CleanPrintBtn_white.png' /></a><a style='display:none' href='.' onClick='CleanPDF(); return false' class='button' title='PDF page'><img src='http://cache-02.cleanprint.net/media/pfviewer/images/PdfBtn_white.png' /></a><a style='display:none' href='.' onClick='CleanEmail(); return false' class='button' title='Email page'><img src='http://cache-02.cleanprint.net/media/pfviewer/images/EmailBtn_white.png' /></a></div><p><a class="a2a_button_twitter" href="http://www.addtoany.com/add_to/twitter?linkurl=http%3A%2F%2Foscarmontero.com%2Fla-separacion-de-filosofia-y-ciencias%2F&amp;linkname=La%20separaci%C3%B3n%20de%20Filosof%C3%ADa%20y%20Ciencias" title="Twitter" rel="nofollow" target="_blank"><img src="http://oscarmontero.com/wp-content/plugins/add-to-any/icons/twitter.png" width="16" height="16" alt="Twitter"/></a><a class="a2a_button_facebook" href="http://www.addtoany.com/add_to/facebook?linkurl=http%3A%2F%2Foscarmontero.com%2Fla-separacion-de-filosofia-y-ciencias%2F&amp;linkname=La%20separaci%C3%B3n%20de%20Filosof%C3%ADa%20y%20Ciencias" title="Facebook" rel="nofollow" target="_blank"><img src="http://oscarmontero.com/wp-content/plugins/add-to-any/icons/facebook.png" width="16" height="16" alt="Facebook"/></a><!--[if IE]><iframe frameborder="0" allowTransparency="true" class="addtoany_special_service twitter_tweet" src="http://platform.twitter.com/widgets/tweet_button.html?url=http%3A%2F%2Foscarmontero.com%2Fla-separacion-de-filosofia-y-ciencias%2F&amp;counturl=http%3A%2F%2Foscarmontero.com%2Fla-separacion-de-filosofia-y-ciencias%2F&amp;count=none&amp;text=La%20separaci%C3%B3n%20de%20Filosof%C3%ADa%20y%20Ciencias" scrolling="no" style="border:none;overflow:hidden;width:55px;height:20px"></iframe><![endif]--><!--[if !IE]><!--><iframe class="addtoany_special_service twitter_tweet" src="http://platform.twitter.com/widgets/tweet_button.html?url=http%3A%2F%2Foscarmontero.com%2Fla-separacion-de-filosofia-y-ciencias%2F&amp;counturl=http%3A%2F%2Foscarmontero.com%2Fla-separacion-de-filosofia-y-ciencias%2F&amp;count=none&amp;text=La%20separaci%C3%B3n%20de%20Filosof%C3%ADa%20y%20Ciencias" scrolling="no" style="border:none;overflow:hidden;width:55px;height:20px"></iframe><!--<![endif]--><a class="a2a_dd a2a_target addtoany_share_save" href="http://www.addtoany.com/share_save#url=http%3A%2F%2Foscarmontero.com%2Fla-separacion-de-filosofia-y-ciencias%2F&amp;title=La%20separaci%C3%B3n%20de%20Filosof%C3%ADa%20y%20Ciencias" id="wpa2a_16">Compártelo/Bookmark</a></p>]]></content:encoded>
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		<title>El yoga es parte de la filosofía</title>
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		<pubDate>Thu, 03 Feb 2011 20:47:00 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Oscar Montero</dc:creator>
				<category><![CDATA[General]]></category>
		<category><![CDATA[yoga filosofia]]></category>
		<category><![CDATA[yoga y filosofia]]></category>

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		<description><![CDATA[Si en el anterior artículo se recordaba que la filosofía es parte del yoga, también se puede afirmar que el yoga es parte de la filosofía (*). ¿Cómo es esto posible? Cierta disciplina,  discernimiento, el poseer tiempo libre y dar prioridad al estudio y la reflexión de ciertos temas,  una vida moderada,  el deseo de [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://oscarmontero.com/wp-content/uploads/2011/02/filo1.jpg"><img class="size-full wp-image-593 aligncenter" title="filo" src="http://oscarmontero.com/wp-content/uploads/2011/02/filo1.jpg" alt="" width="500" height="332" /></a></p>
<p>Si en el anterior artículo se recordaba que la filosofía es parte del yoga, también se puede afirmar que el yoga es parte de la filosofía (*). ¿Cómo es esto posible?</p>
<p><strong>Cierta disciplina,  discernimiento, el poseer tiempo libre y dar prioridad al estudio y la reflexión de ciertos temas,  una vida moderada,  el deseo de saber que es la libertad, el desapasionamiento u objetividad a otros asuntos más triviales, etc, son requisitos que podríamos atribuir a alguien que desea profundizar en el conocimiento de la realidad y del ser, de uno mismo. En la visión vedántica,  estos requisitos son incluso pre-requisitos para poder comenzar el estudio. </strong></p>
<p>¿Por qué son requisitos? Una vida moderada<strong> </strong>minimiza los conflictos y permite una vida sencilla, capaz de facilitar el tiempo y ritmo necesario para reflexionar y ahondar en las cuestiones filosóficas.</p>
<p>El filósofo y el vedantín no puede avanzar en su estudio sin una mente relativamente tranquila. Quizás pueda &#8220;filosofar&#8221; y especular sobre ciertos asuntos pero puede que tenga muchos problemas si el objeto de estudio es sobre si-mismo. Podrá especular sobre algo ajeno a él pero si el tema es el autoconocimiento, el planteamiento y la problemática difiere. En una mente llena de ansiedad,  de ambiciones, una mente excitada o deprimida, –una mente de estas características–,  no va a sentirse atraída por la contemplación de las cuestiones fundamentales sobre el ser, sobre el si-mismo. La filosofía no va a ser su prioridad.  Y aunque se sienta inclinado a la reflexión, si la persona no ha discernido sobre las prioridades esenciales y no sigue una vida de yoga (<a href="http://oscarmontero.com/%C2%BFque-es-el-yoga/" target="_blank">ver definiciones de yoga</a>), le va a ser imposible sentarse y estar a solas consigo mismo, no aguantará ni cinco minutos sin actividad y sin distracciones. La persona llamará a alguien o encenderá la televisión para permanecer activo. Y para este tipo de busqueda,  se necesita  priorizar y abandonar otras actividades para disponer de  tiempo libre y ocio, necesario para una vida contemplativa y libre de ansiedad.</p>
<p>La propia práctica de yoga  favorece el  recogimiento, el silencio y el interés en una vida meditativa. Cuando digo, práctica de yoga, me refiero a los ocho estadios de que se compone, es decir,  lo principios éticos (<em>yama y niyama</em>) las posturas (<em>a̅sa̅na</em>) , el control de la respiración (<em>pra̅na̅yama</em>), la concentración (<em>dharana</em>), la restricción de los sentidos (<em>prathyahara</em>) y la meditación (<em>dhyana</em>).</p>
<p>Por otro lado, en mi opinión y experiencia, cuando hay una <strong> disciplina meditativa y una vida de yoga,  la investigación metafísica y trascendente adquiere y brilla con otro lustre</strong>. ¿Que quiere decir esto? Que lo que he leído, oído, investigado y analizado, lo asimilas mejor y surge  con una mayor fuerza y claridad.  Una vida de yoga puede facilitar la asimilación y la integración del conocimiento metafísico, del concimiento de sí mismo. El conocimiento metafísico necesita ser meditado, contemplado y asimilado, de lo contrario, solo se queda en la superficie y el filósofo no puede llamarse filósofo, en el sentido antiguo de la palabra<strong>. </strong>No se trata de entenderlo como si fuera un objeto de conocimiento, sino que el tema trata sobre yo mismo.</p>
<p>Una vida de disciplina férrea, sin conocimiento y filosofía, –– propia del asceta y del yogi &#8220;asceta&#8221; ––puede derivarse en una excesiva rigidez emocional y mental, en una vida llena de creencias y fanatismo que se alejan del objetivo del yoga y de la filosofía.</p>
<p>Igualmente una vida de investigación filosófica sin disciplina y sin ética, sin contrubuir a la sociedad, sin el espacio ni el ocio necesario para la contemplación y el autoconocimiento puede conducir a una mente excesivamente crítica, pesada, especulativa e inmadura.</p>
<p>El adepto al yoga necesita entendimiento  &#8211;de la filosofía en general y de la filosofía del yoga en particular-  y el estudiante de filosofía (occidental u oriental)  puede beneficiarse de la disciplina del yoga, en su sentido de disciplina mental y física y de las actitudes y miembros que la definen.</p>
<p>(*). Cuando digo &#8220;filosofía&#8221; no solo me refiero a la filosofía occidental sino a la oriental,  y especialmente a tres de los sistemas de filosofía indios: Vedanta, Yoga y Sankhya. Aunque la palabra &#8220;filosofía&#8221; es un termino griego, en sánscrito la palabra que se usa  es &#8220;<em>darsána</em>&#8221; (visión).  No son los mismo, correcto pero algunas personas creen que solo existe &#8220;Filosofía&#8221; en Occidente y que es una invención de los griegos o de un fenómeno nacido únicamente en occidente. Nada más lejos de la realidad. Parecería, si fuese así,   que el resto del planeta solo tiene &#8220;mitos&#8221; y religiones. ¡Que arrogancia!  ¡Que falta de investigación! Solo hace falta buscar la palabra &#8220;<em>dársana</em>&#8221; en google o en la wikipedia e informarse de  que seis sistemas cuenta las escuelas indias y de la temática que abordan.</p>
<br /><div style='text-align: right;'><a style='display:none' href='.' onClick='CleanPrint(); return false' class='button' title='Print page'><img src='http://cache-02.cleanprint.net/media/pfviewer/images/CleanPrintBtn_white.png' /></a><a style='display:none' href='.' onClick='CleanPDF(); return false' class='button' title='PDF page'><img src='http://cache-02.cleanprint.net/media/pfviewer/images/PdfBtn_white.png' /></a><a style='display:none' href='.' onClick='CleanEmail(); return false' class='button' title='Email page'><img src='http://cache-02.cleanprint.net/media/pfviewer/images/EmailBtn_white.png' /></a></div><p><a class="a2a_button_twitter" href="http://www.addtoany.com/add_to/twitter?linkurl=http%3A%2F%2Foscarmontero.com%2Fel-yoga-es-parte-de-la-filosofia%2F&amp;linkname=El%20yoga%20es%20parte%20de%20la%20filosof%C3%ADa" title="Twitter" rel="nofollow" target="_blank"><img src="http://oscarmontero.com/wp-content/plugins/add-to-any/icons/twitter.png" width="16" height="16" alt="Twitter"/></a><a class="a2a_button_facebook" href="http://www.addtoany.com/add_to/facebook?linkurl=http%3A%2F%2Foscarmontero.com%2Fel-yoga-es-parte-de-la-filosofia%2F&amp;linkname=El%20yoga%20es%20parte%20de%20la%20filosof%C3%ADa" title="Facebook" rel="nofollow" target="_blank"><img src="http://oscarmontero.com/wp-content/plugins/add-to-any/icons/facebook.png" width="16" height="16" alt="Facebook"/></a><!--[if IE]><iframe frameborder="0" allowTransparency="true" class="addtoany_special_service twitter_tweet" src="http://platform.twitter.com/widgets/tweet_button.html?url=http%3A%2F%2Foscarmontero.com%2Fel-yoga-es-parte-de-la-filosofia%2F&amp;counturl=http%3A%2F%2Foscarmontero.com%2Fel-yoga-es-parte-de-la-filosofia%2F&amp;count=none&amp;text=El%20yoga%20es%20parte%20de%20la%20filosof%C3%ADa" scrolling="no" style="border:none;overflow:hidden;width:55px;height:20px"></iframe><![endif]--><!--[if !IE]><!--><iframe class="addtoany_special_service twitter_tweet" src="http://platform.twitter.com/widgets/tweet_button.html?url=http%3A%2F%2Foscarmontero.com%2Fel-yoga-es-parte-de-la-filosofia%2F&amp;counturl=http%3A%2F%2Foscarmontero.com%2Fel-yoga-es-parte-de-la-filosofia%2F&amp;count=none&amp;text=El%20yoga%20es%20parte%20de%20la%20filosof%C3%ADa" scrolling="no" style="border:none;overflow:hidden;width:55px;height:20px"></iframe><!--<![endif]--><a class="a2a_dd a2a_target addtoany_share_save" href="http://www.addtoany.com/share_save#url=http%3A%2F%2Foscarmontero.com%2Fel-yoga-es-parte-de-la-filosofia%2F&amp;title=El%20yoga%20es%20parte%20de%20la%20filosof%C3%ADa" id="wpa2a_18">Compártelo/Bookmark</a></p>]]></content:encoded>
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		<title>El discernimiento del problema fundamental, de acuerdo al vedanta</title>
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		<pubDate>Wed, 01 Sep 2010 12:21:45 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Oscar Montero</dc:creator>
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			<content:encoded><![CDATA[<p><strong> </strong></p>
<p>Este artículo puedes descargarlo en <a href="http://oscarmontero.com/articulos/pdfs/discernimiento-problema-fundamental.pdf" target="_blank">pdf aquí</a></p>
<p><strong>Por Swami Dayananda Saraswati</strong></p>
<p><em>El siguiente artículo está extraído del libro “Studies in Non-Determining Psychology”, editado por el Dr. Gerald Epstein y publicado en 1980 por Human Sciences Press de New York.</em></p>
<p>Hay un palabra en Sánscrito, mokṣa, que significa liberación. Y aquel que desea liberación es llamado mumukṣu. Buscar liberación es diferente que buscar una solución a un problema específico. Esencialmente, liberación es ponerle fin a todos los problemas por medio del conocimiento de la esencia verdadera del problema, como dicen las upaniṣads: “<em>jñanam eva mokṣa</em>”  — “sólo el conocimiento es liberación”. Este conocimiento es el conocimiento de uno mismo, que es revelado a través de la enseñanza de estas <em>upaniñad</em>s, también conocida como Vedanta.</p>
<p>Si existe algo tal como la liberación total de todos los problemas y tristezas de la vida, y si uno no necesita nada más que simplemente conocer algo, ¿por qué no somos todos y cada uno de nosotros mumukṣu?</p>
<p>Ser un mumukṣu requiere cierto reconocimiento, cierta apreciación de la situación de uno mismo en el mundo (a la cual uno puede llegar por uno mismo ó puede ser guiado por otra persona). Esto involucra una apreciación objetiva peculiar de un problema que es universal.</p>
<p>Nosotros siempre tendemos a pensar en términos de nuestra situación específica&#8230; en términos de una situación. Un mumukṣu es uno que ha comenzado a discernir y cuestionar la situación. Esto cambia drásticamente su visión de los fines que él desea lograr y de cómo solucionar el problema.<span id="more-498"></span></p>
<p>Hay dos maneras de encarar una situación en la cual yo deseo lograr un resultado: conocer (determinar) el fin que deseo obtener y de acuerdo a ello adoptar un medio (instrumento) adecuado y apropiado, o conocer la naturaleza del problema y por consiguiente conocer la naturaleza de la solución. Esto no es gran sabiduría sino sentido común. Si yo quiero ir a la China, yo sé que hay una serie de requisitos (medios) que debo satisfacer para obtener ese fin. Una vez que estas cosas son conocidas, mi vida toma un rumbo. Los problemas o deseos, no importa cuán desagradables o perturbadores, quedan reducidos a medios y fines. Y esto está claro.</p>
<p>Pero uno no encuentra la situación en la vida tan claramente definida. Es decir, yo deseo obtener algo (un objeto, un lugar, una situación, un estado mental ó situación particular). Yo adopto lo que parece ser el medio apropiado, pero obtengo un resultado que no parece ser el deseado, siendo dicho resultado deseado algún tipo de satisfacción. Si yo estoy hambriento y sacio mi hambre comiendo, yo debería obtener la satisfacción de tener mi hambre saciada. Si yo encuentro la solución a un problema que me está preocupando yo debería estar satisfecho. En algún momento, después  de haber realizado los esfuerzos apropiados, yo debería cesar de estar insatisfecho. Si ese no es el caso, habría dos preguntas razonables para cuestionarme: ¿tengo en claro el resultado que deseo obtener?, ¿tengo en claro el problema que deseo resolver?</p>
<p>Desde este simplísimo punto de partida es de donde nosotros comenzamos el cuestionamiento vedántico, para determinar la naturaleza del problema que debe ser resuelto.</p>
<p>Eso, a su vez, revelará la naturaleza de la solución. También podemos encararlo desde otro punto de partida: determinar cuál es el fin que realmente perseguimos, lo cual determinará los medios necesarios, y luego comenzamos el cuestionamiento simplemente descartando los detalles accesorios y centrándonos en las ansias de buscar y de resolver en sí mismas.</p>
<p>Todos los problemas y búsquedas del hombre se generan en su mente. No obstante, este es el gran merito de la mente humana, su capacidad única de cuestionar la naturaleza y significado de las cosas, de razonar, de analizar, de apreciar sutilezas, de imaginar, de conceptualizar, de llegar a conclusiones, de hacer elecciones. Un animal hace un mínimo de elecciones regidas por sus instintos innatos y de supervivencia. Por ejemplo, una vaca instintivamente sacia su necesidad de alimentación comiendo pasto. No delibera y después decide ser vegetariana. Tampoco insiste en que la única forma de preparar el pasto es con una salsa especial tipo “gourmet”. Los instintos de un animal le permiten perpetuar su vida y una parte de esas ansias de sobrevivir es una atracción hacia aquello que mantiene y mejora su supervivencia y un rechazo hacia aquello que es doloroso y que la amenaza. De la misma forma, el hombre desea que su cuerpo con sus sistemas varios sobreviva y funcione sin dolor, ni enfermedades, ni situaciones que lo amenacen. Estas necesidades naturales del cuerpo deben ser satisfechas para que el sistema continúe funcionando.</p>
<p>Ahora bien, el hombre tiene un intelecto, una facultad de pensar, y la mera supervivencia de su cuerpo no hace su vida completa. Él no sólo desea continuar viviendo, sino también vivir de una forma en particular. Así como el hombre busca naturalmente proteger su cuerpo a través del sustento de su energía vital, de la misma manera también busca satisfacer las necesidades naturales de su mente. Y siendo la mente un instrumento de razonamiento, la misma buscará cierto grado de claridad. La mente fluctúa, varía y cambia pero aún así no le gusta ni la confusión ni la ignorancia.</p>
<p>Quiere darle sentido a las cosas, entender y saber. Desea sentirse a gusto con sus pensamientos y actitudes, sentirse en su ambiente “como en su casa”.</p>
<p>Esta mente del hombre lo hace “autoconsciente”, “auto-conocedor”. Siendo autoconsciente, no puede evitar percibirse a sí mismo como una persona deseosa, un buscador. Es decir, la esencia misma de la vida del hombre es que persigue fines. En cualquier momento de la vida de un hombre, encontramos que la vida que él lleva no es sino una expresión de deseos. Si bien el deseo especifico varía de persona a persona, lo que no varía es: “yo deseo”. Es un deseo sin cualidades. Teniendo una mente que es auto-consciente, el hombre aprecia la carencia, algo que le falta en sí mismo. Siendo su mente un instrumento de razón, el hombre observa su deseo sin cualidades y, de acuerdo a su conocimiento y a sus valores, lo califica.</p>
<p><strong>El Deseo Fundamental</strong></p>
<p>Lo que el hombre realmente desea es estar libre del deseo. Decir “yo deseo” es en realidad decir “yo no quiero tener deseo alguno”. Pero uno no puede impedir el desear, porque siendo autoconsciente uno es consciente de su propia carencia de plenitud. Y esta sensación de carencia se manifiesta a sí misma a través de la búsqueda de diferentes fines. Y esto no es algo que uno adquiere o aprende con el tiempo; un bebé también desea. Puede no saber exactamente lo que desea, pero además de simplemente querer vivir, también desea aquello que lo hace sentir bien, feliz, seguro, etc.</p>
<p>Por lo tanto, encontramos que además de la necesidad básica de sobrevivir, parece haber otra necesidad básica que se manifiesta en la mente. Ella es la tenencia de cosas que hacen a nuestro propio bienestar. Se puede definir diciendo cosas tales como: “yo deseo sentirme pleno, completo, adecuado, realizado, feliz, autocontrolado”. Cualquiera sea la forma en que uno expresa esto, significa la misma cosa. Y al contrario que todos los deseos desarrollados para fines específicos que uno acumula con el tiempo, este parece acompañarnos desde el nacimiento. Nadie necesita que le digan que estar satisfecho, feliz, etc., es algo deseable.</p>
<p>Esta necesidad de estar satisfecho, completo, etc. no es una característica peculiar de algunas personas, sino que es común en todos los seres humanos de cualquier época. Está implícito en toda acción que trasciende la mera supervivencia instintiva del cuerpo. Es, en realidad, El Deseo que está detrás de todos los deseos calificados, el Deseo Fundamental, el Deseo Madre, porque es aquél que da nacimiento a todos los deseos y motivaciones. Uno puede elegir vestirse de una determinada forma, comprar una casa de veraneo, conseguir un trabajo mejor, tener una pareja,  deshacerse de los malos hábitos; ¿por qué? No por la cosa en sí misma sino por uno mismo, por lo que su obtención representaría para uno mismo. Este es El Fin que uno realmente persigue.</p>
<p>¿Qué significa decir que yo deseo estar realizado, sentirme pleno, adecuado, etc.? Significa ser yo-mismo. Ese yo-mismo que yo adoro ser, vivo para ser y busco ser en todos los fines que persigo. Esa plenitud que yo busco, ¿podría ser algo limitado&#8230; algo relativo? Si aquello que yo estoy buscando es en realidad un objeto específico, entonces de hecho yo estoy buscando un fin limitado. La plenitud que uno busca no puede ser limitada, porque una plenitud que es limitada depende de otros factores para su sustento y por lo tanto es incompleta. Y es en esta dependencia donde se apoya nuestra falta de plenitud. Lo que uno desea es ser libre de este tipo de dependencia. De otra manera el bienestar propio está a merced de condiciones que de por sí están sujetas a cambio en bases a otras condiciones y por lo tanto, si detrás de todas las búsquedas y luchas lo que uno realmente buscaba era otra situación (otro estado de las cosas), que es tan incompleta como la que uno vive al presente, entonces no tendría sentido ni se pondría energía en búsqueda alguna.</p>
<p><strong> </strong></p>
<p><strong> </strong></p>
<p><strong>El Problema Fundamental</strong></p>
<p>Lo que nosotros hemos discernido en forma tanto lógica como experiencial es que, íntimamente, lo que el hombre busca es ser libre de limitaciones. El hombre quiere un fin que no finalice. Tal vez nosotros no hemos utilizado los medios apropiados. ¿Puede existir un medio que resulte en un fin ilimitado?</p>
<p>Para obtener aquellos fines que uno aún no ha logrado hay una variedad de medios disponibles en el mundo. Entre cualquier fin a ser obtenido y aquel que desea obtenerlo siempre hay una distancia, una separación en términos de tiempo o espacio. Y para salvar esa distancia uno debe aportar el esfuerzo apropiado, sea este físico o mental. Pero entonces lo que uno puede producir con esfuerzo será siempre limitado, porque el esfuerzo en sí es limitado. En este mundo, debido a las leyes inherentes a cualquier acción, nosotros sabemos que lo que obtenemos es limitado. Sin embargo, ¡lo que buscamos no lo es! Es en realidad una situación sin salida, y es matemático: yo soy limitado y voy en busca de algo que es limitado utilizando medios limitados. Inseguro más inseguro es igual a inseguro. Incompleto más un millón es igual al mismo incompleto. Dadas dos cantidades finitas tales como uno y un millón, entre cualquiera de ellas y el infinito existe la misma distancia. Es por eso que para descubrir el Fin que uno realmente busca, se debe llegar al Problema que uno realmente enfrenta, siendo ese: no puedo evitar mi búsqueda de plenitud, sin embargo no hay nada disponible a través de lo cual pueda obtenerla.</p>
<p>Esta es la visión de un <em>mumukñu</em>. Y si bien en la misma puede haber desesperación, no es una posición de autocondena sino de apreciación de uno mismo, ya que la misma es la naturaleza de la solución.</p>
<p>En ese momento, sin embargo, todavía parece haber sólo una alternativa. Parece que nos hemos acorralado a nosotros mismos y la única solución concebible que queda es renunciar a este deseo de plenitud y aceptar el hecho de que la vida sólo consiste de logros limitados y relativos. Después de todo, sabemos que cualquier deseo que uno adquiere puede ser descartado por maduración a través de un cambio en los valores, la educación, la perspectiva, o simplemente estando dispuestos a abandonarlo al saber que es una imposibilidad. No obstante que la satisfacción de esta necesidad (de plenitud) parecer ser imposible, y como mencionamos anteriormente, la misma no es algo que uno adquiere con el tiempo. Tal como uno no puede renunciar a la necesidad de nutrir el cuerpo, uno no puede renunciar a la necesidad de sentir plenitud y felicidad. Si no, ¡inténtelo!</p>
<p>Y esto es lo que lo convierte en el Problema Fundamental. Es algo natural y lo que es natural es significativo. Siendo un problema natural, debe haber una solución como la hay para necesidades naturales, tales como el hambre y la sed. Por otra parte, todo aquello que es naturalmente nuestro es siempre bien aceptado. Por ejemplo, nadie se queja de que “mis ojos ven”. Nadie se enoja porque los globos oculares están en su lugar. Pero si hay una pequeña basurita en el ojo, naturalmente no la soportamos. De la misma forma, nadie quiere sentirse inadecuado, infeliz, incompleto. Todas estas son condiciones que la mente no puede aceptar. Quiero  quitármelas  de encima. ¿Por qué?, porque son intrusos. Si no son naturales, de ello se desprende entonces que yo soy lo opuesto a aquello que no puedo soportar. Es decir que para mí es natural estar sin ellos.</p>
<p>Por lo tanto, naturalmente yo procedo a trabajar por aquello que es mi propia naturaleza y a desprenderme de los intrusos. Lo que esto significa es que si yo no puedo soportar la tristeza y la agitación mental, entonces mi naturaleza debe ser felicidad y tranquilidad. Si así no fuera ¿por qué no podría yo soportar la tristeza? Si la tristeza fuera mi naturaleza, yo debería poder convivir con ella. Pero es un intruso, como un virus. Por lo tanto, todo lo que yo busco es mi propia naturaleza. Pero entonces, si esto es así, ¿por qué no la encuentro? Uno no puede no encontrarse a sí mismo. No obstante, si continúo no encontrándola y comienzo a buscarla con incontables planes y esquemas, haciendo innumerables cosas para obtenerla&#8230; yo diría que la búsqueda nace de auto-desconocimiento, auto-ignorancia.</p>
<p>El problema está ahora completo. Y es un problema de naturaleza distinta, porque el Fin es de naturaleza distinta. Es decir, lo que quiero obtener no es algo que está separado de mí, no es algo que es distinto de mí, no es algo que debe ser logrado. Lo que quiero lograr es lo que quiero ser y eso que quiero es yo-mismo. Por lo tanto los medios para tal fin deben ser de una naturaleza distinta de aquellos que involucran esfuerzo, cualquiera sea la intensidad del mismo.</p>
<p>¿Significa esto que uno llega a ser completo sin acción alguna? Sí, pero entonces el término “llegar a ser” no tiene significado en este caso, porque en todos los casos llegar a ser implica un cambio y todo cambio implica una limitación. Si sin “llegar a ser” yo debo “llegar a ser” entonces resulta claro que lo que nosotros perseguimos es la Obtención de lo Ya Obtenido (el logro de lo ya logrado). Es por causa de esto que la búsqueda siempre parece estar envuelta en un misterio. Porque lo que uno busca está oculto en el más oculto de los lugares&#8230; en la misma persona que busca. Entonces por el mero hecho de buscar, uno está negando lo que es buscado, porque uno solo puede buscar lo que es diferente del que busca. Si lo que uno busca ya ha sido obtenido pero uno es ignorante del hecho, el único medio para obtenerlo es conocimiento. Por ejemplo, yo estoy buscando mis anteojos que yo mismo he colocado inadvertidamente sobre mi cabeza. Todo esfuerzo será en vano. Simplemente “yo no sé” que ya los tengo. Dicho conocimiento me otorga la posesión de los anteojos. El que busca y el Fin buscado son idénticos. El problema no es nada más que ignorancia. Por lo tanto la solución solo puede ser conocimiento. Si existe una cosa como auto-desconocimiento, auto-ignorancia&#8230; entonces existe una cosa tal como autoconocimiento. Esto es lo que el mumukṣu busca y eso es Vedanta.</p>
<p><strong>Autoconocimiento</strong></p>
<p>Cuando hablamos de autoconocimiento (el conocimiento de uno mismo), tenemos que identificar quién es ese “uno mismo”. ¿Qué queremos significar cuando decimos “yo”? Es una ironía que la palabra “yo” no tiene un objeto definido; cualquier otra palabra genera un concepto u objeto conocido en la mente. Diga la palabra vasija y el correspondiente pensamiento con la forma del objeto “vasija” aparece. Así es como funciona el lenguaje. Si yo escucho la palabra “vasija” y veo una “valija” ustedes dirían que mi conocimiento es erróneo. Y si yo no veo nada ustedes dirían que soy totalmente ignorante del objeto “vasija”. Y si yo uso la palabra “gagabugai”, una palabra sin sentido ni significado, la uso como tal, no para connotar algo en este mundo.</p>
<p>Así que, ¿quién es este “yo”?, ¿quién es este que siento tan íntimamente &#8230; ¿quién es “yo-mismo”? Parecería ser ese yo que es infeliz, que no puede integrar su vida, que quiere alcanzar su potencialidad, su capacidad, que desea una relación que tenga sentido, que no desea sufrir y que, ahora, quiere conocerse a sí mismo. Quiero dirigirme a este “yo”, quiero ver a este “yo” ¿quién es él?</p>
<p>Mi experiencia es que yo estoy aquí como un ser consciente y que todo lo demás es el mundo. Nosotros podemos reducir la creación completa a dos factores: uno es el sujeto, y el otro, el objeto. Cualquier cosa que yo puedo objetivizar es un objeto y aquel que objetiviza es el sujeto. “Yo” no me hallo en un objeto porque el objeto es algo que “yo” distingo. Y cuando digo objeto no tiene porque ser siempre un objeto tangible, sino que también puede incluir cosas intangibles que nosotros apreciamos y llegamos a conocer. Por ejemplo, yo estoy consciente del tiempo y del espacio, que no son cosas tangibles pero que sin embargo están en mi esfera de conocimiento y son objetivizables. Mientras que es un hecho perfectamente aceptable que yo soy el sujeto y que como sujeto yo no me hallo en ningún lugar de este mundo como un objeto de mi conocimiento, uno tiende a concluir que yo, el sujeto, soy el cuerpo físico. Pero entonces, tendemos a pasar por alto el hecho de que el cuerpo físico también es un objeto. Yo conozco mi cuerpo y todos sus rincones. Pero como el sujeto y el objeto son siempre dos entidades diferentes, como el conocedor de algo es distinto de aquello que él conoce, entonces yo no puedo ser el cuerpo físico. En forma similar, si trato de atribuir la identidad de “yo” a cualquier función o sistema del cuerpo, ello resulta en la misma relación sujeto-objeto, conocedor-conocido.</p>
<p>Si yo no soy ni el cuerpo físico, sus órganos de los sentidos, el sistema fisiológico, ni cualquiera de los roles relativos que desempeño, entonces ¿qué queda? “Yo” debe ser la mente. ¿Qué es la mente?” ¿Es el cerebro tangible? El cerebro en si es un objeto. Los pensamientos de la mente son objetos. Cada percepción, conclusión, duda, etc., es conocida como un objeto. Y además, un pensamiento cualquiera no puede ser “yo”, porque cuando el pensamiento se va, de alguna forma “yo” permanece. Así que aunque diga “Yo estoy inquieto”, “Yo estoy tranquilo”, me estoy refiriendo a condiciones que pertenecen a la mente. Los pensamientos vienen y van pero yo todavía estoy aquí. Antes de que el pensamiento llegue, mientras el pensamiento está, y después de que se va, definitivamente yo estoy presente. Y eso significa que yo soy independiente del pensamiento.</p>
<p>En sánscrito llamamos al total de la mente con todas sus varias funciones antaḥ-karaṇa. Karaṇa significa instrumento. Es decir, la mente es un instrumento capaz de darme conocimiento, fantasias, memorias, emociones, problemas. Siendo un instrumento, necesariamente debe estar manejada por otra cosa o algo más que es diferente de ella, como cualquier otro instrumento (el telescopio no ve a través de sí mismo). Por lo tanto, “yo” no puede ser la mente.</p>
<p>Uno tal vez podría decir que lo que es diferente de todo esto es ignorancia. Pero aún la ignorancia es un objeto. Yo sé lo que yo sé, y yo también sé lo que no sé. (Yo sé, por ejemplo, que yo soy ignorante del idioma ruso.)</p>
<p>Por lo tanto si uno analiza&#8230; uno debería decir: yo existo y yo sé. Yo no soy sino el conocedor de todas las cosas. Las cosas que conozco varían, pero todo el tiempo yo soy aquel que conoce. Pero aquí, tenemos que ir un paso más allá, porque, si yo soy el conocedor de todo esto, yo soy dicho conocedor sólo cuando ese algo es conocido por mí. Es decir, con referencia a las cosas conocidas yo soy el conocedor. Si yo reduzco la identidad de “yo” a la del “conocedor”, ¿qué significa esto?” “Yo” es aquel que conoce, que está consciente de”. Yo soy el “concientizador”. El significado de la palabra “yo” es conciencia pura, sin cualidades. La sílaba “dor” se agrega a “concientiza” para significar “aquel que concientiza” y también es un nombre relativo. El “yo” que quiero conocer es aquel que no está relacionado con las cosas, y eso sólo puede ser la naturaleza del conocedor, del concientizador&#8230; que es Conciencia. Y esta conciencia sin cualidades es el significado de la palabra “yo”. Si uno localiza “yo” en cualquier lugar que no sea el sujeto, el sujeto fundamental-conciencia, uno comete un error.</p>
<p>La conciencia está en el cuerpo. La conciencia está en el pensamiento. Pero la conciencia también es, independiente de ambos. Ambos dependen de la fundamental-conciencia  conciencia-fundamental para su existencia, pero la conciencia no depende de cosa alguna. Es autoexistente, autoevidente.</p>
<p>Una vez que yo sé que soy esta consciencia, soy libre de todas las posibles limitaciones que jamás pueda sufrir.</p>
<p>Uno busca felicidad y considera que la felicidad es un estado mental&#8230; una experiencia, y que por lo tanto viene y se va. Y aún así, uno debe trabajar, luchar y atesorar para un breve momento de deleite. Se dice que el “yo” que uno llega a conocer como uno mismo a través de esta enseñanza es ānandā (plenitud). Porque siendo el ser la conciencia sin forma, no tiene límites, ni cualidades que lo circunscriban y no puede ser sino plenitud, felicidad. Debe quedar en claro que plenitud no es la cualidad de un objeto externo&#8230; ni interno del cuerpo físico. Cuando tengo un momento de felicidad, yo simplemente estoy conmigo mismo. En ese momento la mente no está deseando. Dado que eso coincide con la obtención de un fin deseado se lo atribuimos al objeto. Mientras que es la ausencia en sí de cualquier deseo o proyección lo que permite a uno ese dorado momento de estar con uno mismo.</p>
<p>El ser al que se lo refiere como aquello que es <em>cit</em> (conciencia) y ānandā (plenitud) también se lo refiere como aquello que es <em>sat</em> (aquello que siempre es, que nunca es negado).</p>
<p><strong>Enseñanza Vedántica</strong></p>
<p>Mostramos al comienzo que todas las necesidades y búsquedas del hombre, si se reducen a sus formas fundamentales, estarían expresadas en el deseo de vivir y de vivir felizmente, y de estar libre de ignorancia. Cuando la enseñanza presenta en forma apropiada la naturaleza del ser, su identidad queda revelada como sigue:</p>
<p><em> SAT</em> –   Existencia que nunca es negada.</p>
<p><em> CIT</em> –   Conciencia pura.</p>
<p><em>ANANDA</em> –   Plenitud, sin límites.</p>
<p>Todo lo que uno busca es exactamente uno mismo. Resulta irónico.</p>
<p>Si conciencia pura es el significado real de “yo”, entonces “yo” no es un personaje con historia. Todos los problemas que a uno lo aquejan pertenecen al personaje histórico, al yo relativo, al que ha sido erróneamente identificado como “yo”. Es algo así como un actor quien, personificando el papel de un mendigo, lleva consigo a su hogar el hambre y la pobreza del mendigo, una vez finalizada la función. En realidad todos los problemas pertenecen a aquello que es el objeto de conocimiento y no al sujeto, que es el testigo de ellos. Es algo así como observar una escena de tráfico congestionado y decir “yo estoy congestionado”. Sin embargo nosotros observamos el tráfico del flujo de pensamientos y asumimos sus diferentes condiciones. Estos problemas pertenecen al objeto, no al sujeto. Esto es algo realmente objetivo. Un hombre sabio, un ser libre (o como se lo quiera llamar), conociéndose a sí mismo como pleno y completo, no depende de una situación, condición o cosa para estar completo. Podría decirse que él es un Maestro de sí mismo porque él conoce la verdad de sí mismo. Al conocer la verdad de sí mismo, naturalmente llega a conocer la verdad del mundo&#8230; de los objetos de conocimiento. El problema que él originalmente tomó como cierto y por lo tanto necesitaba solucionar, lo ve ahora como perteneciendo a un personaje falso. El sabe que “Yo soy aquel que le da realidad a ese personaje&#8230; yo no tengo el problema&#8230; yo soy tan pleno y completo que nada se me puede agregar o sacar”. Esto es ver a uno mismo y a la vida tal como son. Solo entonces un problema limitado puede ser encarado como tal.</p>
<p>Vedanta ha sido siempre una tradición oral, transmitida de maestro a estudiante. Se lo conoce como un pramāṇa, o instrumento a través del cual aflora el conocimiento. Dado que es una tradición oral requiere de un maestro que maneje las palabras y revele el significado más allá de las mismas. Decir “Usted es completo&#8230; Usted es ilimitado” es una cosa, hacer que el estudiante Vea lo que eso realmente significa es otra.</p>
<p>Si eso no es logrado las palabras simplemente se transforman en un nuevo condicionamiento. Por lo tanto dado que el tema es tan singular, dado que no es un objeto ni  un concepto pero sin embargo está innegablemente presente, la transmisión del mismo requiere un manejo muy especial. Las palabras deben ser definidas elaboradamente para que lo que se quiere significar sea lo que se recibe. Debe haber malabarismos de paradojas, manejo de ilustraciones y definición de contextos para que pueda apreciarse el significado implícito de las palabras. Para esto se necesita un maestro, porque él conoce tanto la verdad como también la metodología para revelarla.</p>
<p>Finalmente, aquel que se acerca a esta enseñanza lo hace con una actitud particular. Siendo un <em>mumukñu</em>, en cierto grado ha discernido la naturaleza del problema, y por lo tanto hay una receptividad, una disposición hacia lo que el maestro enseña. Lo que se busca es, muy simplemente, La Verdad. Esto distingue a esta enseñanza de todos los otros tipos de aprendizaje y métodos de resolución de problemas. Y encontramos que en el proceso de aprendizaje en sí, hay un amor y una confianza que nacen del alivio de descubrir el medio para aquello que uno realmente desea obtener. El maestro no es una autoridad sino la llama de una vela que encenderá a otra.</p>
<p>Por lo tanto este conocimiento brinda al ser humano el fin que estaba tratando de obtener a través de todas sus búsquedas y problemas. Él ve la verdadera naturaleza del “dueño” del problema y la verdadera naturaleza del problema en sí.</p>
<p><em>(Traducido por Eduardo A. Di Tomas y Cristina I. Gauna)</em></p>
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