La separación de Filosofía y Ciencias

El filósofo antiguo que más desarrolló los conceptos  de Filosofía y Ciencias fue Aristóteles. Para él ambas palabras eran sinónimas. Sin embargo, a lo largo de la historia el concepto de Ciencia ha sido desviado. Se da por hecho de que el único objeto de verdadera ciencia es el mundo fenoménico.Nada más lejos de la realidad.

Con esta falsa separación se abre las puertas a toda una clase de teorías y creencias, propias del mito, que menosprecian e ignoran el sentido original del filósofo: el de conocer los diferentes órdenes de la realidad. Ordenes que no están separados y que suponen el estudio del Ser y de sus causas, del orden físico y biológico, del orden psicológico, del orden ético, y de la aspiración a buscar autoconocimiento como vía de liberación.

Aristóteles construyó una clasificación de las ramas del saber que distingue dos grandes grandes ordenes de Ciencias: Tres generales, las cuales suministran a todas las demás las nociones y los procedimientos científicos indispensables: Filosofía primera, Analítica (Lógica) y Gramática; y otras particulares o especiales, las cuales, se dividen a su vez en tres grandes géneros: a) Teoréticas (Física, Matemáticas y Teología)  b) Prácticas (Políticas, Económica y Monástica Ética); y c) Poéticas (Retórica, Poética …).

Hoy, en muchos ámbitos, de da por hecho que ciencias equivale únicamente a las ciencias particulares y que él único objeto de estudio “científico” es el que estudian las ciencias exactas, experimentales y naturales. ¿Es esto cierto?

Precisamente, ninguna ciencia particular puede tener un conocimiento absoluto, fijo y estable, porque el objeto de estudio de la naturaleza es, y  será siempre, cambiante e inestable y ningún “científico” podrá tener la última palabra en cualquier campo de estudio “científico”.  Lo único que puede ser estable, fijo y cierto, en todo caso, sería el Ser, y en este caso, su objeto de estudio sería mediante la Filosofía y la Ciencia en su concepto amplio. Nunca podría constituir el objeto de estudio de las ciencias exactas y experimentales.

Por lo tanto, estamos ante un gran error conceptual que tiene consecuencias nefastas. Se trata, además, de una concepción  alejada del sentido original de aquellos que acuñaron los términos y sentaron las bases del objeto de estudio filosófico y científico.  Para corregir este inmenso error es preciso volver a leer a los pre-socráticos, a Sócrates, Platón y Aristóteles y leerlos desde una perspectiva de la Grecia original y no desde la proyección o del reflejo del occidente todo-poderoso, colonizante y falto de contrastes con otras civilizaciones. Para el buscador informado y que todavía tiene ese anhelo de búsqueda genuina,  en consonancia con los primeros filósofos -por suerte- se han mantenido tradiciones que aún mantienen este espíritu.

Una tradición donde todavía existe esta inclinación a conocer la realidad y  buscar autoconocimiento como vía de libertad es la tradición de Vedanta.

A diferencia de los griegos, en Vedanta la transmisión de la enseñanza a través  del linaje ha continuado de forma ininterrumpida hasta nuestros días, de maestro a discípulo, de forma oral y presencial, y en instituciones (Gurukulams) que imparten este conocimiento a aquel que lo solicita.  Y esto es importante citarlo, porque precisamente la violencia de algunas culturas ha destruido escuelas y corrientes que tenían esta visión global a la que Aristóteles se refiere. Y tampoco pueden ser rescatadas y revividas por una mera re-interpretación basada en los textos que otros modificaron en base a sus intereses.  No es tan fácil porque hay que tener en cuenta muchísimas consideraciones,  quizás,  ya no disponibles.

Platón y Aristóteles dejaron bien claro, en sus centros de enseñanza,  la Academia y el Liceo, que la enseñanzas clave no podían ser transmitidas mediante escritos. Debían ser enseñadas oral y presencialmente. La misma opinión la tiene hoy cualquier maestro de Vedanta tradicional, como Swami Dayananda.  Y por esa razón Vedanta constituye una de las enseñanzas más importantes a tener en cuenta por un buscador sincero e informado.

  1. […] frecuencia escuchamos que el yoga es una ciencia y una filosofía. La ciencia y la filosofía exigen proposiciones universales.  Si el yoga es una ciencia, ¿Haces […]

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